Conrad Thomas Lant, «Cronos», ha muerto a los 63 años. Venom lo comunicó el jueves 1 de octubre de 2026 en sus redes, con un texto firmado por sus compañeros Rage y Danté y un mensaje de su hijo Nathan. Según Metal Archives, el fallecimiento se produjo el martes 29 de septiembre y la noticia se retuvo dos días a petición de la familia; Jeff «Mantas» Dunn lo confirmó de forma indirecta al escribir que él y Tony «Abaddon» Bray lo sabían «desde hacía dos días» y que habían callado por respeto. No se ha hecho pública la causa.

La frase de Nathan que cierra el comunicado tiene algo de epitafio escrito a propósito: «He has laid down his soul, and his music will live on. The legend of Cronos will never die» («Ha entregado su alma, y su música seguirá viva. La leyenda de Cronos nunca morirá»). «Lay Down Your Soul» fue el primer adelanto de «Into Oblivion», el último disco de Venom, publicado hace apenas cinco meses. Cronos se marcha con un álbum recién salido, con la gira de verano hecha y con un concierto ya anunciado en España para 2027.

La noticia ya ha dado la vuelta al mundo y no hace falta repetirla. Lo que viene a continuación es otra cosa: la historia completa, con sus luces y sus muchas sombras, del hombre que puso nombre al black metal y que enseñó a varias generaciones que el metal podía ser más sucio, más rápido, más ruidoso y más blasfemo de lo que nadie se había atrevido a grabar. Una vida que cuesta resumir porque no se pareció a ninguna otra.

Cronos en el Party.San Metal Open Air (Alemania), agosto de 2013. Foto: Jonas Rogowski (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons (recortada)
Cronos en el Party.San Metal Open Air (Alemania), agosto de 2013. Foto: Jonas Rogowski (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons (recortada)

Un chaval de Londres con acento equivocado

Conrad Lant nació el 15 de enero de 1963 en Londres. Wikipedia sitúa el parto en Kensington y él mismo, en su última gran entrevista, habló de «South Chelsea»; Metal Archives y algunos medios lo dan por nacido en Newcastle, pero tanto la web oficial de Venom como el propio músico insistieron siempre en el origen londinense. Lo que recordaba de aquellos primeros años en la capital eran escenas de postal del Swinging London: los Who aparcaban la furgoneta a la vuelta de la esquina y su madre compraba el tabaco en la misma tienda que Mick Jagger.

Con siete u ocho años, a principios de los setenta, la familia se trasladó a Newcastle upon Tyne. El primer día de colegio acabó a puñetazos: un compañero le llamó «Cockney wanker» por su acento del sur. Esa mezcla de chulería londinense y dureza del norte industrial acabaría siendo el ADN de Venom.

La música venía de casa. Su hermano mayor, Graham Lant, fue batería de Prefab Sprout, a los que Conrad despachaba sin piedad («eran una mierda; odiaba a esos cabrones»), y el pequeño, Antony, acabaría años después tocando la batería en Venom con el nombre de Antton. Él se describía de adolescente como «un capullo de manual». Quiso alistarse en el ejército, pero un perdigón de escopeta de aire comprimido le dejó ciego del ojo derecho, según contó en 2026 a Classic Rock: «El perdigón sigue ahí dentro».

Status Quo, Sabbath y un beso de Kate Bush

Sus primeras pasiones fueron las que cabría esperar de un chaval de su generación: Led Zeppelin, Deep Purple y, sobre todo, los primeros discos de Black Sabbath, que «le hicieron algo». Pero la banda con la que sintió que conectaba de verdad fue Status Quo: con once años no se perdió ninguna de las seis noches que tocaron en el City Hall de Newcastle. Después llegaron Motörhead y, con catorce, el punk. En privado era fan de Kate Bush, Joni Mitchell, Jethro Tull y John Denver, algo que nunca escondió.

De Kate Bush guardaba una anécdota que le encantaba contar. En septiembre de 1980, en una firma de discos en la tienda Virgin de Newcastle, la cantante le dedicó un póster y le dio un beso en los labios. «Se me doblaron las rodillas», recordaba. Por ella se tiñó el pelo de rojo con henna. Pocas veces se ha visto una imagen más alejada de la del tipo que, dos años después, se haría fotografiar como el mismísimo Satanás.

La clave de aquel personaje la dio él mismo, con una frase que resume mejor que cualquier ensayo el salto que Venom dio respecto a Sabbath: «Ozzy cantaba que el Diablo le perseguía. Yo pensé: ¡yo seré el Diablo!»

Impulse Studios: el aprendiz que convenció al jefe

En 1979 Lant entró a trabajar en Impulse Studios, en Wallsend, como ayudante de ingeniero y operador de cinta. Aquel estudio era la casa de Neat Records, el sello que fundó ese mismo año su dueño, David Wood, y que se convertiría en una de las fábricas de la New Wave of British Heavy Metal: por allí pasaron Raven, Tank o Blitzkrieg. Cronos siempre presumió de haber empujado a los jefes a crear el sello («Está saliendo toda esta música pesada, tenéis que meteros en esto») y de haber hecho labores de A&R. En aquellos pasillos trabó amistad con Brian Johnson, entonces cantante de Geordie y poco después de AC/DC.

El trabajo en el estudio fue decisivo por una razón muy práctica: Cronos pagó la primera maqueta de su banda con horas de trabajo sin cobrar.

De Guillotine a Venom: el nacimiento del «bajo bulldozer»

Antes de Venom, Lant había tocado la guitarra en dos grupos efímeros, Album Graecum —un proyecto de «metal futurista ciberpunk» cuyo nombre, decía, había descubierto en la biblioteca que significaba «mierda de perro petrificada»— y Dwarfstar. A finales de 1978 o en 1979, según la fuente, entró como guitarra rítmica en Guillotine, una banda que versionaba a Judas Priest y en la que estaban Jeff Dunn a la guitarra, Clive Archer a la voz y Tony Bray a la batería. A Dunn lo conoció, según su versión, a través de una chica con la que había ligado en una hamburguesería: le pareció «clavado a KK Downing».

Menos de una semana antes del primer concierto, el 15 de febrero de 1980 en un local de Wallsend conocido como «the Meth», el bajista Alan Winston dejó la banda. Cronos se pasó al bajo sin pensárselo y sin saber tocarlo:

«Le pedí prestado el bajo a un amigo y pensé: "¡tocaré el bajo como si fuera una guitarra!". Lo enchufé a mi pila Marshall con todos mis pedales de fuzz, y así nació mi estilo de "bajo bulldozer"».

Ese sonido —un bajo saturado, tratado como una guitarra rítmica más, que rellena el espectro con una distorsión granulada— es una de las aportaciones menos reconocidas de Cronos y una de las más influyentes. Medio metal extremo de los ochenta, de Hellhammer a Sarcófago, sonó así en parte porque Venom sonó así.

Cronos, Mantas y Abaddon

Los alias llegaron pronto. «Mi planeta es Saturno, y el dios griego de Saturno es Crono. Para mí era obvio», explicó. Dunn y Bray sacaron los suyos, Mantas y Abaddon, de «La Biblia satánica» de Anton LaVey. Sobre el nombre de la banda hay dos versiones: la de Cronos, según la cual lo propuso un roadie después de su llegada porque el anterior «era una mierda», y la que Dunn sostuvo en el juicio de 2025, que el tribunal aceptó: el grupo ya se llamaba Venom antes de que él entrara.

El 19 de abril de 1980 grabaron su primera maqueta, «Demon», con tres temas: «Angel Dust», «Raise the Dead» y «Red Light Fever». El periodista Geoff Barton las incluyó en su lista semanal en la revista Sounds. La respuesta de la industria fue menos entusiasta: «EMI me devolvió una carta que solo decía: "¡Que os jodan!"».

El paso definitivo llegó el 10 de octubre de 1980, en una sesión de maquetas que les costó cincuenta libras. Cronos cantó «Live Like an Angel» y a Mantas y Abaddon les gustó más su voz que la de Archer, que acabó marchándose con una frase que le honra: «Me encanta esta puta banda, ojalá lo consigáis». Venom quedaba reducido a un trío. Nunca volvería a sonar tan peligroso como entonces.

«In League with Satan»: el single que cambió de velocidad

En abril de 1981 Neat publicó el primer single de Venom, «In League with Satan», con «Live Like an Angel» en la cara B y producción de Steve Thompson. Incluía mensajes grabados al revés con la voz de Cronos. En Suiza, un adolescente llamado Thomas Gabriel Fischer lo ponía a 33 revoluciones en lugar de a 45 para que sonara todavía más pesado. «Ese fue, básicamente, el nacimiento de Hellhammer», contaría años después el futuro Tom G. Warrior de Celtic Frost.

«Welcome to Hell» (1981): unas maquetas que salieron a la venta

Venom — Welcome to Hell (Neat Records, 1981)
Venom — Welcome to Hell (Neat Records, 1981)

«Welcome to Hell» llegó en diciembre de 1981. Se grabó en tres días en Impulse, en agosto de ese año, y en realidad eran maquetas. «Grabamos Welcome To Hell en tres días y eran simples demos», recordaba Cronos. «Y nos dijeron: no, sale así o no sale». Neat no estaba dispuesto a pagar más estudio, y el disco se editó tal cual.

Aquella precariedad acabó siendo su mayor virtud. Geoff Barton escribió que tenía «la dinámica de alta fidelidad de una pizza de cincuenta años» y, a la vez, que era «posiblemente el disco más pesado que se ha dejado vender en las tiendas». Las dos cosas eran ciertas. Canciones como «Sons of Satan», «Witching Hour», «Angel Dust» o la propia «Welcome to Hell» sonaban a punk tocado por gente que adoraba a Motörhead y a Judas Priest, con un sonido de garaje y una imaginería satánica sin la menor ironía aparente. Nadie había grabado nada parecido.

Lars Ulrich lo resumió años después: «¡Welcome To Hell fue un clásico! Black metal, speed metal, death metal, llámalo como quieras: Venom lo empezó todo con ese disco». Scott Ian, de Anthrax, fue más gráfico: «Era malvadísimo. Era un tipo nuevo de locura».

«Black Metal» (1982): el disco que bautizó un género

El 1 de noviembre de 1982 Neat publicó «Black Metal», que en Estados Unidos editó Combat. Se grabó en apenas una semana —seis días de grabación y uno de mezcla, según Cronos; siete, según otras fuentes— y está lleno de historias que forman parte de la mitología del metal. La motosierra que abre el disco es real y corta planchas de acero: Abaddon trabajaba entonces en una acería. Para la intro de «Buried Alive» metieron micrófonos en cajas de cartón llenas de barro, y las risas contenidas de los tres sonaban en la cinta como un llanto.

Venom — Black Metal (Neat Records, 1982). Portada dibujada por Cronos
Venom — Black Metal (Neat Records, 1982). Portada dibujada por Cronos

La canción que da título al disco nació de una broma: «Por echarnos unas risas, toquémosla tan rápido como podamos, y esa fue la versión que entró en el disco». La portada, la cabeza de cabra en blanco y negro, la dibujó el propio Cronos, originalmente con Tipp-Ex; en el juicio de 2025 explicó que había creado aquel Lucifer haciéndose muecas delante de un espejo. El riff de «Countess Bathory», por su parte, se inspiró en la sintonía de «The Magic Roundabout», un programa infantil de la televisión británica. Venom siempre fue así: el horror más absoluto y una carcajada a medio metro.

¿Y el término? Cronos lo reivindicó sin falsa modestia: «Acuñé "black metal" porque quería describir lo distintos que éramos de las demás bandas de la época». No era una etiqueta para un estilo concreto, sino una declaración de intenciones. Una década después, unos chavales noruegos la convertirían en el nombre de un género con reglas propias. A él aquella apropiación le hacía gracia y le irritaba a partes iguales: «Me habéis robado el término, pero no sois black metal de verdad…».

La lista de bandas que salieron de este disco es casi un índice del metal extremo. Mayhem tomó su nombre de «Mayhem with Mercy» y versionó «Witching Hour» y «Black Metal». Bathory se llamó así por «Countess Bathory», según contó Jonas Åkerlund, y Quorthon llamó al disco «uno de los mejores jamás hechos». Tom Angelripper reconoció que fue el primer disco de Venom el que empujó a Sodom a hacer música, y el propio nombre de su banda se suele relacionar con «1000 Days in Sodom».

La pirotecnia, marca de la casa desde los años ochenta: Venom en el Brutal Assault (República Checa), agosto de 2014. Foto: Marine Candel (CC BY 2.0), vía Wikimedia Commons
La pirotecnia, marca de la casa desde los años ochenta: Venom en el Brutal Assault (República Checa), agosto de 2014. Foto: Marine Candel (CC BY 2.0), vía Wikimedia Commons

Una banda que no tocaba en directo (hasta que lo hizo a lo grande)

Una de las leyendas de Venom es que, en sus primeros años, apenas tocaban en directo. Es verdad a medias. Juraron no actuar en el Reino Unido hasta poder hacerlo en un recinto donde cupiera toda su pirotecnia, y antes de eso solo habían hecho actuaciones en salas parroquiales que Cronos consideraba simples «calentamientos». Fuera de casa, en cambio, sí salían: el 4 de junio de 1982 tocaron en Poperinge (Bélgica) ante más de 3.000 personas.

En abril de 1983 cruzaron el Atlántico para tocar en el Paramount Theatre de Staten Island, en Nueva York, los días 22 y 24. Sus teloneros eran un grupo de chavales californianos llamado Metallica. La pirotecnia de Venom abrió un agujero de más de un metro en el escenario, y la reparación costó, según la leyenda, exactamente 666 dólares. Cronos no tardó en ver lo que estaba pasando con los teloneros: «¡No solo llevan nuestras camisetas, también nos roban la puta música!».

Seven Dates of Hell: Metallica, de teloneros y novatos

En febrero de 1984 Venom se llevó a Metallica a su primera gira europea, la «Seven Dates of Hell», que arrancó el 3 de febrero en la Volkshaus de Zúrich e incluyó el Aardschokdag de Zwolle (Países Bajos), el 11 de febrero, ante unas 7.000 personas. En Bélgica, la novatada a Lars Ulrich fue antológica: le serraron las baquetas, le echaron talco en la caja, le colocaron pirotecnia bajo la tarima y le tiraron tomates. «¡Te han venomizado!». De Cliff Burton, Cronos guardaba un recuerdo más tierno: «Él traía hierba y yo hachís. Cliff era un fumeta de los de verdad. Buen chaval».

El 1 de junio de 1984 llegó por fin el gran concierto en casa: el Hammersmith Odeon de Londres, su primera actuación británica «de verdad», que quedó registrada en el vídeo «The 7th Date of Hell». Es el documento definitivo de la primera época: tres tipos con cuero y tachuelas, un muro de amplificadores, fuego por todas partes y un sonido tan crudo como en el disco.

«At War with Satan» y «Possessed»: la ambición y el desgaste

Venom — At War with Satan (Neat Records, 1984)
Venom — At War with Satan (Neat Records, 1984)

«At War with Satan» salió el 16 de abril de 1984 y fue la gran apuesta de la banda: un disco conceptual cuya canción titular ocupa toda la cara A, unos veinte minutos inspirados en el «2112» de Rush, sobre una historia que Cronos había empezado a escribir en el colegio. La cadena HMV lo retiró de sus tiendas por su contenido. La cara B volvía al Venom de siempre con «Rip Ride», «Genocide», «Cry Wolf», «Stand Up (And Be Counted)», «Women, Leather and Hell» y «Aaaaaarrghh».

«Possessed», de abril de 1985, fue el primer disco que grabaron fuera de Impulse, en una mansión de campo. Su canción titular entró en la lista de los «Filthy Fifteen» del PMRC, el comité de esposas de políticos estadounidenses que quería poner etiquetas de advertencia a los discos. A Cronos aquello le pareció «cojonudo». Ese mismo año salieron de gira por Estados Unidos con Slayer y Exodus en el «Combat Tour», del que salió el vídeo «The Ultimate Revenge», grabado en parte en el Studio 54 de Nueva York. Gary Holt, guitarrista de Exodus, lo dejó claro estos días: aquellas dos giras con Venom «son y serán siempre las mejores que hemos hecho».

En 1986 Venom tocó en Brasil con unos jovencísimos Sepultura como teloneros, como recordaba Iggor Cavalera en su despedida. Pero la banda ya se estaba rompiendo por dentro. Mantas se marchó ese año, y Cronos grabó «Calm Before the Storm» (1987) con los guitarristas Mike Hickey y Jim Clare. Poco después se fue él también; según la fuente, la salida se fecha entre 1986 y 1988. Su explicación fue seca: «Apatía. Demasiado y demasiado rápido, y luego poco compromiso. Perdimos la ética de trabajo».

Venom en el Tuska Open Air de Helsinki (Finlandia), julio de 2006. Foto: Yareeh (CC BY 2.0), vía Wikimedia Commons
Venom en el Tuska Open Air de Helsinki (Finlandia), julio de 2006. Foto: Yareeh (CC BY 2.0), vía Wikimedia Commons

Los años perdidos: Cronos en solitario, aeróbic y el Venom sin Cronos

Con Hickey, Clare y Chris Patterson montó una banda con su propio nombre, Cronos, que publicó «Dancing in the Fire» (1990) y «Rock 'n' Roll Disease» (a principios de los noventa; las fuentes dudan entre 1991 y 1993), además del recopilatorio «Venom» (1995), con material de un disco inédito titulado «Triumvirate». Mientras tanto, Venom siguió sin él, con Tony «Demolition Man» Dolan al bajo y la voz, y publicó «Prime Evil» (1989), «Temples of Ice» (1991) y «The Waste Lands» (1992).

Aquellos fueron años extraños para Cronos. A principios de los noventa se sacó el título de monitor de aeróbic, inspirado por los vídeos de Jane Fonda, y llegó a plantearse dejar la música para trabajar de matarife o en la Forestry Commission, el servicio forestal británico. Pero el metal no se olvidó de él: puso su voz en «Haunted Shores» de Cradle of Filth (1996) y, ya en el nuevo siglo, en «Centuries of Sin», del proyecto Probot de Dave Grohl (2004). Cronos contaba que el primer correo de Grohl dedicaba sus primeras «cien líneas» a explicarle cuánto quería a Venom.

La resurrección: Waldrock, Dynamo y «Cast in Stone»

El 24 de junio de 1995 la formación clásica volvió a subirse junta a un escenario en el festival Waldrock (Países Bajos), y en 1996 encabezó el Dynamo Open Air ante unas 90.000 personas. Cronos siempre presentó la reunión como idea suya; Mantas lo negó con su habitual sutileza («Fueron Eric Cook y Tony Bray, Abaddon, quienes montaron esa puta reunión»). Lo cierto es que de aquella vuelta salieron un EP autoeditado, «Venom '96», que les consiguió contrato con SPV, el directo «The Second Coming» y «Cast in Stone» (1997), un doble con un disco de temas nuevos y otro de regrabaciones de clásicos.

Venom — Cast in Stone (SPV, 1997), el disco de la reunión clásica
Venom — Cast in Stone (SPV, 1997), el disco de la reunión clásica

La paz duró poco. En 1999 el mánager Eric Cook y Abaddon intentaron echar a Cronos de la banda. SPV se negó a seguir sin él, y la respuesta del bajista es probablemente la frase más Venom de toda la historia de Venom: «¡No puedes echar al Diablo del infierno! ¡El despedido eres tú!». Abaddon acabó fuera de la banda. Con Mantas y su hermano Antton a la batería grabó «Resurrection» (2000), el último disco con Mantas, y ese verano encabezaron el Wacken Open Air.

La roca de Gales

En febrero de 2002, durante una escalada en Gales con viejos amigos de los marines, una piedra se desprendió bajo el pie del escalador que iba por encima y le golpeó de lleno en la nuca. «Me agaché para esquivarla, pero me dio en todo el cuello. Pum. Estuve un tiempo con collarín». Pasó casi dos años sin poder tocar el bajo ni cantar. En ese tiempo trabajó como ingeniero multimedia en proyectos de streaming para internet y móviles. Ese mismo año Mantas dejó Venom; en 2003 Cronos le pidió que volviera y él se negó en público.

Cronos en el Hellfest de Clisson (Francia), junio de 2008, el año de «Hell». Foto: mithrandir3 (CC BY-SA 2.0), vía Wikimedia Commons
Cronos en el Hellfest de Clisson (Francia), junio de 2008, el año de «Hell». Foto: mithrandir3 (CC BY-SA 2.0), vía Wikimedia Commons

El Venom de Cronos: veinte años de discos y carretera

La recuperación abrió la etapa más larga de Venom, la que muchos fans de los ochenta nunca acabaron de aceptar y que, sin embargo, mantuvo viva la marca durante dos décadas. «Metal Black» (2006) lo grabó con Mike Hickey, ahora rebautizado Mykvs, y Antton. Ese año, en el Gods of Metal italiano, tocaron «Die Hard» con Phil Anselmo como invitado. En 2007 entró el guitarrista Rage (Stuart Dixon), con el que grabó «Hell» (2008), y en 2009 el batería Danté (Danny Needham). A aquella formación Cronos la llamó «The Epic Line-Up of Venom», y con ella publicó «Fallen Angels» (2011), «From the Very Depths» (2015) y «Storm the Gates» (2018), en el que firmó además la producción y el diseño.

Cronos en el Hole in the Sky de Bergen (Noruega), agosto de 2010. Foto: Lihi Lasslo (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons (recortada)
Cronos en el Hole in the Sky de Bergen (Noruega), agosto de 2010. Foto: Lihi Lasslo (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons (recortada)

Hay algo de justicia poética en esa foto de Bergen: el hombre que se inventó la expresión «black metal», tocando en la ciudad de la que salieron Burzum, Gorgoroth o Immortal. Cronos, por cierto, nunca tuvo paciencia con la parte más turbia de aquella escena. «Era asqueroso», dijo sobre la deriva fascista de algunos músicos noruegos. «A gente así me gustaría sentarla delante de la tele y ponerle entera la serie "The World At War". ¡Mirad eso y decidme que el fascismo es buena idea, putos idiotas!». Y sobre las iglesias quemadas: «Fue una pena que todo quedara eclipsado por esa gilipollez».

El Venom de los años 2000 y 2010 fue, sobre todo, una banda de carretera. Grandes festivales europeos, cruceros metaleros —Gary Holt recordaba estos días una jam de «God of Thunder» con Cronos en el 70000 Tons of Metal— y giras por medio mundo, con la pirotecnia de siempre y un repertorio que mezclaba las novedades con la santísima trinidad de «Black Metal», «Countess Bathory» y «Witching Hour».

Venom en España

Para el público español, Venom fue durante décadas una banda de disco y de leyenda. Según las crónicas de la época, el Venom de Cronos actuó por primera vez en España el 9 de agosto de 2013 en el Leyendas del Rock de Villena, con Rage y Danté: abrieron con «Black Metal» y cerraron con «Warhead» y «Witching Hour». A partir de ahí las visitas fueron regulares: el Rock Fest Barcelona del 25 de julio de 2015, presentando «From the Very Depths»; el Primavera Sound del 4 de junio de 2016, una de esas rarezas de cartel que solo el Primavera se permite; de nuevo el Leyendas del Rock el 13 de agosto de 2016, con un final de «In League with Satan» y «Black Metal», y el Rock Fest Barcelona del 6 de julio de 2019.

Cronos con Venom en el Rock Fest Barcelona, 25 de julio de 2015. Foto: dr_zoidberg (CC BY-SA 2.0), vía Wikimedia Commons
Cronos con Venom en el Rock Fest Barcelona, 25 de julio de 2015. Foto: dr_zoidberg (CC BY-SA 2.0), vía Wikimedia Commons

Quedaba una cita pendiente. Este mismo verano, durante el Rock Imperium de Cartagena, Venom fue anunciado como «fecha única en España» para el Rock Imperium Festival 2027, del 2 al 4 de julio. Está por ver qué ocurre ahora con ese concierto. Conviene no confundir estas fechas con las de Venom Inc., la banda de Mantas, Abaddon y Dolan, que también ha pasado varias veces por España sin Cronos.

La guerra de los tres Venom

La otra mitad de la historia de Cronos es la de su relación con Mantas y Abaddon, que pasó de la camaradería de los primeros años a una enemistad abierta y, finalmente, a los tribunales. En abril de 2015, en el festival alemán Keep It True, Mantas y Dolan —que tocaban juntos en M-pire of Evil— invitaron a Abaddon a tocar canciones de Venom. De ahí nació Venom Inc., que publicó «Avé» (2017) y «There's Only Black» (2022) con Nuclear Blast. Abaddon salió en 2018 y Mantas, en diciembre de 2024, tras sufrir dos infartos.

Tony «Demolition Man» Dolan y Jeff «Mantas» Dunn: Venom Inc. en el Hellfest de 2019. Foto: Selbymay (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons
Tony «Demolition Man» Dolan y Jeff «Mantas» Dunn: Venom Inc. en el Hellfest de 2019. Foto: Selbymay (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons

Los cruces de declaraciones fueron constantes. En 2022, preguntado por sus antiguos compañeros, Cronos fue demoledor: «Menos que cero. No les debo nada y no tienen nada que yo quiera. Lo último que quiero es subirme a un escenario con esos dos viejos chochos de mierda y dar una actuación mediocre». Aunque en la misma entrevista se permitió un respiro: «Claro que es triste. Pero nos lo pasamos en grande, y guardaré esos recuerdos». Mantas le respondió el día de Navidad: «Si quieres ver una actuación mediocre, mira los vídeos de tu propia banda».

En junio de 2024 Cronos demandó a Abaddon y a la distribuidora Plastic Head por la autoría de los diseños de la banda. El caso, del que ya dimos cuenta en la batalla legal por el nombre de Venom entre Cronos y Mantas, se juzgó en junio de 2025 en el tribunal de propiedad intelectual de Londres (IPEC). La sentencia de la jueza Amanda Michaels, del 31 de julio de 2025, le dio la razón en casi todo: a Cronos le reconoció la autoría del segundo logo de Venom, el «Goat Head Lucifer», el «Sigil of Baphomet» y el logo de las «Legions»; a Bray, el primer logo de la banda. Mantas y Abaddon abrieron después una campaña de micromecenazgo para pagar las costas, con el compromiso de donar lo sobrante a la lucha contra el cáncer que padecía Abaddon.

Tony «Abaddon» Bray a la batería con Venom Inc. en Brooklyn (Nueva York), mayo de 2016. Foto: Jeffrey Pollack (CC BY 2.0), vía Wikimedia Commons
Tony «Abaddon» Bray a la batería con Venom Inc. en Brooklyn (Nueva York), mayo de 2016. Foto: Jeffrey Pollack (CC BY 2.0), vía Wikimedia Commons

El último capítulo de la disputa llegó en noviembre de 2025. Mantas y Abaddon, que habían vuelto a tocar juntos en Tokio, preparaban para 2026 una celebración del 45 aniversario de «Welcome to Hell» y le invitaron a sumarse. Según Mantas, la respuesta de Cronos fue: «No merece mi tiempo». En su última entrevista, en mayo de este año, fue aún más claro: «No había compañerismo. No éramos amigos. Cuando la banda se separó, fue a malas. No quiero saber nada de esos dos». Así, en 2026 llegó a haber tres proyectos distintos tocando canciones de Venom: el de Cronos, el de Mantas y Abaddon y Venom Inc. Rage y Danté, sus compañeros, defendían este verano en Rock Hard Grecia que el Venom actual «es un trabajo de equipo, no solo la banda de Cronos».

«Into Oblivion»: el último disparo

Venom — Into Oblivion (Noise/BMG, 2026), el último disco de Cronos
Venom — Into Oblivion (Noise/BMG, 2026), el último disco de Cronos

El 5 de marzo de 2026 Venom anunció su nuevo disco con un single que hoy suena distinto: «Lay Down Your Soul». «Into Oblivion» salió el 1 de mayo con Noise/BMG, tras años de retrasos por la pandemia, problemas de grabación y, según la banda, el empeño de pulirlo hasta el último detalle. Son trece temas, de «Into Oblivion» a «Unholy Mother», pasando por «Nevermore», inspirado en Edgar Allan Poe, y el adelanto «Kicked Outta Hell». La crítica lo recibió con muy buenas notas. Cronos lo vendía así: «Este disco ha llevado los límites muy lejos, pero si quieres hacer un discazo lo pagas con sangre, sudor y lágrimas».

En junio tocaron en el Sweden Rock Festival, donde Mortiis, que estaba entre el público, le vio «en plena forma». El último concierto de Cronos fue el 19 de julio de 2026 en el Luppolo in Rock de Cremona (Italia). En junio publicaron la versión completa de «Nevermore». Su última gran entrevista, concedida a Classic Rock en mayo en Londres, el día de una firma de discos en Raven Records, dejó el retrato de un hombre muy distinto de su personaje: un tipo obsesionado con el ejercicio físico, que observaba aves desde niño —fue socio de la Royal Society for the Protection of Birds— y que cultivaba guindillas Carolina Reaper en su casa de Northumberland.

Cronos en el Party.San Metal Open Air (Alemania), agosto de 2013. Foto: Jonas Rogowski (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons (recortada)
Cronos en el Party.San Metal Open Air (Alemania), agosto de 2013. Foto: Jonas Rogowski (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons (recortada)

El hombre que dio permiso a todos los demás

Medir la influencia de Venom es casi imposible porque está en todas partes. Sin «Welcome to Hell» y «Black Metal» no se entiende el thrash de la Bay Area, ni el primer metal extremo alemán, ni el death metal, ni, por supuesto, el black metal en cualquiera de sus oleadas. Las palabras de los propios músicos lo dicen mejor que cualquier análisis:

  • Kerry King (Slayer): «Para mí, todo giraba en torno a Venom. Sigo escuchando "Welcome to Hell" y "Black Metal" constantemente». Y sobre Cronos en particular: «Era la única razón por la que me gustaba la banda».
  • Tom Araya, según contó Cronos: «¡Estoy sentado con el tío cuya carrera llevo copiando toda la vida!».
  • Tom G. Warrior (Hellhammer, Celtic Frost): «Los dos primeros discos me cambiaron la vida. Me enseñaron que la extremidad en el heavy metal no tenía límites. Ese fue el nacimiento del metal extremo». Y sin rodeos: «Éramos un clon de Venom».
  • Tom Angelripper (Sodom): «Mis discos favoritos son "Iron Fist" de Motörhead y "Black Metal" de Venom. Fue el primer disco de Venom el que nos animó a hacer música».
  • Phil Anselmo, que lleva tatuados el logo y el demonio de Venom: «Nunca había oído a una banda cantar sobre satanismo básico de una forma tan pura y directa».

A esa lista hay que sumar a Kreator, Possessed, Voivod —que llegó a versionar siete canciones de Venom—, Mayhem, Bathory y, por la vía del punk, a buena parte del hardcore: como recordaba Lee Dorrian, a Venom «los punks los querían igual o más» que los metaleros.

Cronos tenía su propia teoría sobre todo aquello: «Creo que fuimos un catalizador. Al metal le hacía falta una patada en el culo, llegamos nosotros y dimos permiso a la gente para probar cosas nuevas». Y nunca dejó de recordar que, debajo del cuero, los pinchos y los pentagramas, había un espectáculo: «Somos artistas. Escuchar un disco de Venom es lo mismo que ver una película de "Evil Dead". No me dedico a asesinar vírgenes en mis ratos libres».

Las despedidas

La reacción más esperada era la de Mantas. Llegó el mismo 1 de octubre, en nombre propio y de Abaddon, con quien acababa de hablar, y es un texto que merece reproducirse casi entero:

«Pese a la historia turbulenta de esta banda, al final fuimos los tres quienes empezamos algo tan especial y cambiamos la dirección, el movimiento y la historia del metal tal como lo conocemos. Lo sabíamos desde hace dos días, pero sin el consentimiento y los deseos de la familia de Conrad no podíamos decir nada a nadie, y lo respetamos. En momentos así lo que recuerdo es la amistad de aquellos primeros días: esa mentalidad de uno para todos y todos para uno, esa rebeldía y esas ganas absolutas de ser algo totalmente distinto, se aceptara o no. Aún conservo muchas grabaciones de vídeo de los tres en las que nos reíamos sin más motivo que hacer el tonto; nuestro sentido del humor era para paladares adquiridos. Pese a la historia, las discusiones, los insultos, los altibajos y lo disfuncional de esta banda, esto duele. Descansa en poder, Conrad Cronos Lant».

Jeff «Mantas» Dunn con Venom Inc. en el Hellfest de 2019. Foto: Selbymay (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons
Jeff «Mantas» Dunn con Venom Inc. en el Hellfest de 2019. Foto: Selbymay (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons

Le siguieron muchas más. Gary Holt (Exodus): «Uno de mis héroes de siempre ya no está. Ayudó a que Exodus llegara a ser lo que fue. Le debo algo que no se puede pagar». Phil Anselmo: «Era el Rey del Black Metal, sin discusión». Iggor Cavalera: «Tuvimos el privilegio de abrir para Venom en su gira de 1986 por Brasil». Watain: «Se ha ido una de las últimas leyendas originales del black metal». Lee Dorrian: «Creía que era invencible. Venom lo cambió todo. Me crucé con Cronos varias veces con los años y siempre fue muy divertido, muy amable y muy campechano, a pesar de su fama». Michael Amott: «Fue increíble crecer con la música de Venom». Impaled Nazarene: «Sin Venom no estaríamos aquí. Cronos es el verdadero pionero». A. A. Nemtheanga, de Primordial: «Venom fueron probablemente la banda más decisiva que ha existido». Johnny Kelly, de Type O Negative: «Este chaval de quince años nunca volvió a ser el mismo después de oír "Black Metal" por primera vez». Y Hellbutcher, de Nifelheim, con el guiño exacto: «Lay down your souls to the gods rock 'n' roll».

Discografía de Cronos con Venom

Trece discos de estudio con Venom (algunos medios cuentan doce), de 1981 a 2026. Los de 1989 a 1992 se grabaron sin él, con Tony Dolan.

Con la banda Cronos: «Dancing in the Fire» (1990), «Rock 'n' Roll Disease» (1991 o 1993, según la fuente) y el recopilatorio «Venom» (1995). Y como imprescindibles en directo, los vídeos «The 7th Date of Hell» (Hammersmith, 1984) y «The Ultimate Revenge» (1985), con Slayer y Exodus.

Venom en el Rock Hard Festival, en el anfiteatro de Gelsenkirchen (Alemania), mayo de 2015. Foto: Markus Felix (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons
Venom en el Rock Hard Festival, en el anfiteatro de Gelsenkirchen (Alemania), mayo de 2015. Foto: Markus Felix (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons

Preguntas frecuentes

¿Cuándo murió Cronos, de Venom?

Según Metal Archives, el martes 29 de septiembre de 2026. La banda lo anunció el jueves 1 de octubre, a petición de la familia. Tenía 63 años.

¿De qué murió Cronos?

No se ha hecho pública la causa. Ni el comunicado oficial ni la familia la han dado a conocer.

¿Cronos inventó el término «black metal»?

Sí. Lo usó para titular el segundo disco de Venom, «Black Metal» (1982), «para describir lo distintos que éramos de las demás bandas de la época». Más tarde la escena escandinava lo adoptó como nombre de un género.

¿Cuál fue el último disco de Cronos?

«Into Oblivion», publicado por Venom el 1 de mayo de 2026 con Noise/BMG. Su último concierto fue el 19 de julio de 2026 en Cremona (Italia).

¿Qué es Venom Inc.?

La banda que formaron en 2015 Mantas y Tony Dolan, con Abaddon a la batería hasta 2018. No tenía relación con Cronos, que mantuvo el nombre de Venom con Rage y Danté.

¿Tocó Venom en España?

Sí: en el Leyendas del Rock (2013 y 2016), en el Rock Fest Barcelona (2015 y 2019) y en el Primavera Sound (2016). Tenía anunciada una fecha para el Rock Imperium de Cartagena en julio de 2027.

«Esa banda, Venom, estaba loca»

Le preguntaron una vez cómo quería que le recordaran. No dudó: «Como alguien que arriesgó como artista y como músico. Alguien que rompió el puto molde. Quiero que en el futuro la gente piense: "¡Esa banda, Venom, estaba loca!"». Lo consiguió. Y en una entrevista de 2019 dejó la frase que mejor resume su paso por el mundo: «Hasta hoy no ha habido otro Venom. Nadie se ha acercado a lo que hicimos».

Descansa en paz, Cronos. Hails.

Fuentes

Comunicado oficial de Venom en Instagram · Metal Archives · Entrevistas en Metal Hammer (2022) y Classic Rock (2026) · Metal Hammer sobre «Black Metal» (2011) · Homenajes recogidos por Loudwire · Blabbermouth · Resumen de la sentencia Lant v Plastic Head & Bray (2025) · Biografía oficial de Venom · Conciertos en España según setlist.fm y las crónicas de la época. Fotografías de Wikimedia Commons bajo licencias CC BY 2.0, CC BY-SA 2.0, CC BY-SA 3.0 y CC BY-SA 4.0; los autores figuran en cada pie de foto.

Publicado originalmente en webmetalextremo.com. Queda prohibida la reproducción total o parcial de este contenido sin enlace directo a la fuente.