La escena extrema estatal sigue pariendo trabajos que merecen mucha más atención de la que reciben, y uno de los ejemplos más claros en este arranque de 2026 es el primer larga duración de Vilethrone. La banda acaba de lanzar oficialmente Funeral for a Forsaken World, un disco que llega dispuesto a aplastar cervicales a base de riffs enfermizos, atmósferas pútridas y una producción que convierte cada tema en una auténtica pared de devastación sonora.
Tras los adelantos que ya habíamos podido escuchar meses atrás, especialmente Dissonant Trepanation o Embrace the Plague, estaba bastante claro que el grupo venía fuerte. Pero una vez escuchado el álbum completo, queda claro que Vilethrone no se han limitado a encadenar temas tralleros sin más. Aquí hay personalidad, hay identidad y, sobre todo, hay una sensación constante de descenso a un mundo consumido por la decadencia.
Además, la portada deja bastante claro el tipo de viaje que propone la banda: una visión apocalíptica y espectral donde castillos malditos, figuras demoníacas y paisajes consumidos por la muerte parecen extenderse mucho más allá del propio arte gráfico para convertirse en parte del sonido del disco.
Uno de los aspectos que más llaman la atención es que, pese a las influencias que pueden venir a la cabeza durante la escucha, Vilethrone ya empiezan a sonar como una banda con lenguaje propio. No da la sensación de estar escuchando un simple homenaje a los clásicos del death metal oscuro y cavernoso, sino a un grupo que sabe perfectamente cómo construir su propia identidad dentro del género.
Si todavía no le habéis dado una escucha a Funeral for a Forsaken World, os recomendamos hacerlo cuanto antes. Y si queréis leer nuestra reseña completa del álbum y escucharlo directamente, podéis hacerlo aquí:
Leer reseña completa de “Funeral for a Forsaken World” en MetalExtremo
Muy atentos a esta banda, porque como trasladen toda esta violencia al directo, pueden convertirse fácilmente en uno de los nombres más destructivos del underground extremo nacional en muy poco tiempo.

