Puntuación
Reseña editorial
Hell Eternal, editado en 1999 por los suecos Setherial, es un monumento sonoro que se erige en el oscuro universo del black metal. Este álbum, segundo en la discografía de la banda, no solo reafirma su lugar en la escena, sino que también pone de manifiesto su evolución musical, en la que se fusionan melodías etéreas y riffs afilados como cuchillas. Con una duración total que ronda los 40 minutos, Setherial nos lleva a un viaje inquietante a través de los eones de la oscuridad y el egoísmo humano.
Desde el inicio de “Towards Thy Realm”, la atmósfera está impregnada de un misticismo que rápidamente sumerge al oyente en un abismo sonoro. Las guitarras, crujientes y llenas de reverb, se entrelazan en un frenesí que recuerda a las frías noches nórdicas, mientras que la voz rasgada de su vocalista reverbera con una desesperación palpable. Esta primera pista establece el tono, como un rito que convoca a las entidades que habitan más allá de nuestro plano de existencia.
“Shadows of the Throne” cumple la promesa de desatar un torrente de furia y sabiduría. Más que un simple tema musical, es una oda a la oscuridad, donde la percusión se despliega con un sentido casi ritual. La producción, aunque de la época, tiene una crudeza que acentúa la intensidad de las composiciones, haciendo que cada rasguño de guitarra y cada golpe de batería se sienta visceral y urgente. Aquí, Setherial se mueve hábilmente entre momentos frenéticos y secciones melódicas que encantan al oyente, casi como un hechizo que hipnotiza a quien se atreve a escuchar.
Titulada “Hell Eternal”, la pista homónima se convierte en un clímax dentro de esta odisea. Desde sus primeros acordes, captura la esencia del sufrimiento y la lucha del alma. La combinación de riffs melancólicos y la agresividad de la batería se sincronizan a la perfección, creando una atmósfera envolvente que es difícil de evitar. Este tema, al igual que el álbum, no solo se presenta como un mero conjunto de sonidos; es una declaración de intenciones que aboga por una experiencia trascendental y desgarradora.
La cuarta pista, “The Aeschma Deava”, muestra la habilidad de Setherial para construir narrativas a través de su música. Con una duración de más de siete minutos, cada segundo es una exploración meticulosa de la alienación y lo oculto. En esta composición, las guitarras capturan una esencia casi cinematográfica, llevando al oyente a una travesía a través de paisajes sonoros que rozan lo épico. Los riffs son envolventes, como un manto que acaricia, pero también deja marcas, un juego de luces y sombras que resuena en el interior.
Con “The Sign of Wrath Awaked”, Setherial regresa a ritmos más agresivos, recordando que el black metal no es solo melodía, sino también una explosión de energía frenética. Este tema encapsula la rabia y la frustración, siendo un pilar dentro del álbum que resuena con quienes buscan ese alimento sonoro en su cruda forma. Setherial maneja los contrastes entre la agitación y la calma con maestría, elevando la experiencia a niveles casi místicos.
Las siguientes pistas continúan este viaje, y “The Nightrealm” se presenta como un descenso hacia lo abismal, un camino al oscuro refugio de lo desconocido. La estructura de la canción se convierte en un laberinto sonoro, en el que cada vuelta descubre algo nuevo, cada riff abre una nueva puerta. Por su parte, “Guardians of the Gates of Flame” actúa como un epílogo, cerrando la experiencia de forma igualmente intensa y reflexiva; una declaración final que deja una sensación de vacío, como si realmente hubiéramos viajado a un lugar donde la realidad y la fantasía se entrelazan.
En resumen, “Hell Eternal” no es solo un álbum; es una obra maestra del black metal, donde Setherial demuestra que la música puede ser un vehículo para explorar las profundidades del alma humana. La combinación de lirismo oscuro, instrumentación impresionante y producción sobria hace que este álbum sea un hito que merece estar en cualquier colección de metal extremo. Cada escucha redescubre la crudeza y el arte que la banda captura magistralmente, haciendo de “Hell Eternal” un viaje sonoro infinito que nunca deja de asombrar.
Tracklist
- 1Towards Thy Realm05:27
- 2Shadows of the Throne05:59
- 3Hell Eternal05:39
- 4The Aeschma Deava07:19
- 5The Sign of Wrath Awaked05:46
- 6The Nightrealm06:07
- 7Guardians of the Gates of Flame04:23
Total: 40:40