Puntuación
Reseña editorial
En 2015, cuando el death metal extremo ya llevaba décadas reciclando sus propias fórmulas, Majestic Downfall seguía excavando en la misma veta que los había definido desde su surgimiento en la Ciudad de México. ...When Dead no es un punto de quiebre en sus nueve años de trayectoria; es más bien una confirmación terca de que el peso del doom y la virulencia del extremo pueden convivir sin necesidad de reinventarse. La pregunta que flota sobre este disco no es qué hace la banda, sino si todavía alguien necesita escucharla hacerlo.
Majestic Downfall mantiene aquí lo que prometió en Temple of Guilt: riffs que se retuercen sin prisa, voces que suenan como si emergieran de una garganta destrozada, atmósferas que renuncian deliberadamente al confort. El disco no cede ante la tentación de acelerar gratuitamente ni busca ningún tipo de lucimiento técnico. Lo que funciona es precisamente esa austeridad, esa negativa a complacer. Lo que no termina de cuajar es la falta de un gancho que justifique volver a estas entrañas una vez termina la escucha. Bandas como Grave Miasma resuelven este mismo dilema con una claridad de intención que aquí se diluye.
¿Es posible que la honestidad sin concesiones se vuelva, en sí misma, una forma de complacencia? ...When Dead sugiere que la respuesta depende menos de lo que la banda hace que de cuánta sed tenga el oyente de escuchar lo mismo otra vez. Grave Miasma encontró su propio camino hacia la permanencia; esta, aún busca el suyo.