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My Inner Ghosts cover

My Inner Ghosts

Disharmonik
Año
2025
Tipo
ep
País
España
Sello
Independent
Duración
32:22
Temas
6

Puntuación

8.53 votos
Editorial 8.3

Reseña editorial

Tarde, porque My Inner Ghosts salió en 2025, pero aquí tenemos por fin la reseña de un EP especial, firmado además por una banda que también tiene bastante de especial. Y no lo digo por cumplir. Hay discos que escuchas, analizas y archivas; otros, en cambio, empiezan a enseñarte lo que llevan dentro poco a poco, como este que nos ocupa ahora mismo.

Disharmonik no parecen demasiado interesados en encajar en una etiqueta concreta. Lo suyo va más de mezclar todo aquello que les sirve para expresar algo, desde el heavy y el thrash hasta el death melódico, pasando incluso por ramalazos hardcore. Pero si algo termina dando coherencia a My Inner Ghosts no es precisamente el estilo, sino la carga emocional que atraviesa prácticamente todo el trabajo.

Embers Arise

«Embers Arise» empieza con arpegios de cuerda de un profundo bajo y unas premonitorias notas de guitarra, muy al estilo de la apertura de su primer álbum. Es una intro que no llega al minuto y medio, pero sirve perfectamente para preparar el terreno, dejando esa sensación de que algo está a punto de romperse.

In Flames

Entonces entra «In Flames» con su pegajoso riff y esa particular, y diría que única, voz. Al poco estalla todo al más puro estilo heavy metal. Difícil catalogar de entrada exactamente por dónde van los tiros porque solo en este pequeño tramo ya encuentro heavy, thrash y bastante melodía. En ocasiones las partes vocales me recuerdan incluso a Agnostic Front. Es decir, un conjunto de influencias que dejan bastante claro el amplio abanico de referencias que manejan estos músicos.

De momento, hasta aquí, yo lo metería dentro de un metal melódico entendido en el sentido más amplio posible. In Flames habla de una humanidad atrapada en un ciclo de autodestrucción, alimentado por las mentiras, el miedo y una fe que termina enfrentando a unos contra otros. Entre imágenes de muerte, cenizas y condenación, la letra plantea la necesidad de romper con ese engaño y avanzar mientras las llamas se alzan, casi como una llamada a dejar atrás una existencia dominada por falsas creencias y conflictos internos.

Respecto al álbum anterior, The Beginning of Agony, ya se aprecia una evolución notable en cuanto a la técnica de todos con sus respectivos instrumentos. Hay una mejora sustancial y se nota también en la forma de construir los temas. «In Flames» termina con un cambio de ritmo radical, con unos riffs a medio tiempo que hacen que todo vaya desacelerando poco a poco hasta cerrar en seco.

Overcoming My Inner Ghosts

Este es un auténtico temazo. Nada más empezar te puede recordar a grandes nombres del death metal melódico como In Flames, Dark Tranquillity o At The Gates, pero en cuanto entra la voz vuelves rápidamente a otro sitio. Y es precisamente ahí cuando empiezas a darte cuenta de que compararles constantemente con otras bandas acaba teniendo poco sentido: esto empieza a sonar directamente a Disharmonik.

¿Conclusión? Estamos ante una banda con una profunda personalidad y, sobre todo, con un sonido muy reconocible. Sí que es verdad que aparecen pasajes, especialmente en batería y guitarra, que pueden llevarte otra vez hacia In Flames, pero nunca da la sensación de estar escuchando un intento de fusilar el estilo de nadie, para nada.

Aquí la letra se mete de lleno en una lucha interior marcada por la desesperanza, la melancolía y la sensación de estar peleando contra uno mismo. El protagonista asume su dolor y sus fantasmas como parte inseparable de su identidad, pero también deja una idea de resistencia: atravesar la oscuridad, seguir avanzando y aferrarse a una última luz incluso cuando todo parece perdido.

Hacia mitad del tema se toman algo parecido a una pausa de apenas unos instantes para introducir un cambio de ritmo muy bien planificado y vuelven esas guitarras melódicas que, en esta ocasión, hasta a Metallica o Iron Maiden me han llegado a recordar. Hacia el final, Jon nos regala un formidable solazo con esa manera suya tan melancólica y melódica de ejecutar. Hay notas que parecen arrastrar algo más que sonido detrás.

Gran tema. Aquí ya me habían conquistado definitivamente.

Crushing You

Empieza con una tranquila guitarra y la voz recitando unas palabras para romper de golpe con un potente riff que te va a poner el cuello en movimiento pero ya. Qué buena entrada. Es un tema muy de directo, de esos que te hacen moverte casi sin darte cuenta. La batería lleva en volandas al resto y los tres funcionan como un bloque.

La canción describe una vida desgastada por los errores, las mentiras y una sensación constante de asfixia, como si todo fuese cerrándose alrededor del protagonista poco a poco. La muerte aparece casi como una liberación final frente a ese peso acumulado, con una idea muy cruda: acabar con el dolor para alcanzar, al fin, alguna forma de libertad.

Y aquí conviene detenerse un momento, porque ahora sabemos que estas letras no nacen simplemente de una voluntad de sonar oscuras. La propia banda ha explicado que todo el EP está conectado con un periodo especialmente complicado de salud mental atravesado por Jon Barrueco, y que muchas de estas canciones reflejan directamente ese proceso. Eso hace que ciertas frases adquieran otra dimensión cuando vuelves a escucharlas.

Invisible

Vuelve a entrar con Asier y Jon como protagonistas. Un bajo limpio da paso a una oportuna melodía de guitarra con la que te ponen en situación de “espera, que ahora viene”. Sigue con la voz recitando lentamente para ir subiendo poco a poco la intensidad hasta que, otra vez, el tema nos pone firmes.

La letra apunta directamente contra la indiferencia ante el sufrimiento ajeno y contra esa facilidad que tenemos como sociedad para cerrar los ojos cuando una realidad nos incomoda. Convierte esa frustración en una llamada a reaccionar: mirar de frente la injusticia, pelear por quienes quedan apartados y negarse a ser otro espectador mientras otros siguen sufriendo.

El tema tiene un poco de todo: medios tiempos, melodía, cambios constantes y también batería a todo trapo en determinados pasajes. Hacia el final vuelven esos ritmos tan headbangers que tan bien ejecutan, rematados otra vez por un punzante solo de guitarra de esos que te llegan.

La guitarra de Jon tiene un sonido realmente especial. A veces te hace mover todo el cuerpo y otras parece que te esté pidiendo ayuda. Y lo mejor es que pasa de una versión a la otra casi sin avisarte, como si rabia y fragilidad fueran dos caras exactamente de la misma cosa.

Never Surrender

Y para cerrar se van por todo lo alto y sin escatimar absolutamente nada con «No Surrender», otro auténtico temazo. Una batería marcial acompañada de un machacón y contundente riff te pone en pie de guerra nada más empezar.

Todo transcurre dentro de la línea a la que ya nos tiene acostumbrados la banda, pero siempre se guardan algo bajo la manga para que cada canción tenga su propia historia. Ya sea mediante distintos cambios de ritmo, la forma de introducir los coros, la ejecución de los solos o simplemente ese aporreo de batería que por momentos parece querer abrirse paso a martillazos. Es un EP muy rico en este tipo de matices.

En cuanto a las letras, «No Surrender» gira alrededor de tocar fondo y, aun así, negarse a rendirse. Habla de dolor, arrepentimiento, oscuridad y aislamiento, pero no se queda ahí: convierte todo ese peso en una lucha por levantarse, superar las sombras y seguir adelante aunque el camino sea en solitario y no haya nada claro al otro lado.

Cuando escribí inicialmente estas líneas tenía la sensación de que Disharmonik sabían demasiado bien de qué hablaban. Se notaba. Lo que no conocía entonces era la dimensión real de todo lo que había detrás. La banda ha contado públicamente que sufrió un largo parón debido a los problemas de salud mental de Jon y que My Inner Ghosts está directamente conectado con ese proceso. Las canciones hablan de experiencias propias y de momentos realmente difíciles, no de personajes inventados ni de oscuridad utilizada como simple elemento estético.

Y sabiendo eso, el disco cambia. No necesariamente suena distinto, pero sí pesa de otra manera.

Ahora entiendes mejor por qué aquí hay dolor, lucha, aislamiento, miedo y rabia, pero también una obstinada necesidad de seguir adelante. No hace falta buscar dobles lecturas demasiado sofisticadas. El título ya lo dice prácticamente todo: enfrentarse a tus propios fantasmas y tratar de sobrevivir a ellos.

Quizá por eso también tiene tanto sentido que Disharmonik haya decidido destinar los beneficios obtenidos por las ventas de este EP y del merchandising asociado a ASCASAM, una asociación cántabra dedicada a mejorar la calidad de vida y defender los derechos de las personas con problemas de salud mental y sus familias. La propia banda define esta forma de entender el proyecto como “metal con propósito”.

Y pocas veces una frase promocional habrá encajado mejor con lo que realmente hay detrás de un disco.

My Inner Ghosts no pretende darte lecciones ni disfrazar el sufrimiento de algo bonito. Habla de caer, de romperse, de tener miedo, de mirar lugares a los que probablemente nadie quiere mirar demasiado tiempo. Pero también habla de continuar.

Y después de conocer su historia, ese «No Surrender» final deja de sonar simplemente como el título de una canción.

Suena casi como una declaración de principios.

Dolor, compromiso, lucha, supervivencia y resiliencia. El poder de seguir luchando. El poder de seguir viviendo. Aquí no se habla de tonterías.

Tracklist

  1. 1Embers Arise01:23
  2. 2In Flames05:52
  3. 3Overcoming My Inner Ghosts07:12
  4. 4Crushing You05:43
  5. 5Invisible08:08
  6. 6No Surrender04:04

Total: 32:22

Reseñas de la comunidad

metalforever2 votos
★★★★★★★★★★
9.2/105 oct 2026

Gran descubrimiento!!!! Me ha molado mucho , tienen de todo y muy bien desarrollado, me han gustado todos los temas, destaco: Overcoming my inner ghosts e Invisible, aunque molan todas, y las letras realmente espectaculares. Les seguiremos la pista......

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