Ignobleth, la nueva revelación del metal extremo italiano, irrumpe en la escena con su álbum debut, Manor of Primitive Anticreation. Este trío, compuesto por A.L. en guitarra, A.B. en bajo y voces, y M.O. en batería, fusiona de manera sorprendente el black y el death metal, creando una atmósfera única que evoca una ceremonia tenebrosa en las cloacas de una ciudad oscura, puro blackened death.
Las composiciones de Ignobleth se caracterizan por riffs mugrientos que se deslizan por oscuros pasajes, llenos de ecos y una oscuridad casi palpable. Temas como "Proselyte Pig I" y "And the Lunar Mass Shatters" ejemplifican esta atmósfera opresiva, donde el riff principal de la primera evoca un horror gótico, mientras que la gélida percusión de M.O. en la segunda induce a una inquietante sensación de pánico.
A pesar de sus momentos impactantes, Manor of Primitive Anticreation también viene con sus pequeños defectos. La producción, que ubica la batería y las voces demasiado al frente, hace que las guitarras se conviertan en un fango sonoro en los momentos donde deberían resaltar. Además, la indulgencia en interludios y ambientaciones, como "Spores" y "Interlude: Lecherous Sex Magick", termina por entorpecer el flujo del álbum, convirtiéndose en un entramado de sintetizadores sin rumbo que interrumpen la intensidad que se espera en su esencia.
En conclusión, aunque Ignobleth tiene el potencial de agradar con su propuesta, el resultado final de Manor of Primitive Anticreation es desigual, con una repetitividad que puede hacer que algunos riffs pierdan su fuerza. No obstante, su audaz exploración de sonidos oscuros deja una puerta entreabierta a un futuro esperanzador si logran afinar su propuesta en próximos lanzamientos.


