Reseña editorial
El 2010 trajo el último disco de Nevermore titulado "The Obsidian Conspiracy", y hay que decir que es un trabajo que, aunque no llega a la altura de sus mejores álbumes como "Dead Heart in a Dead World" o "This Godless Endeavor", tiene sus momentos interesantes. La banda de Seattle, conocida por su mezcla de progressive y thrash metal, vuelve a demostrar que su sonido es único y que, a pesar de la separación que vino después, aún tenían mucho que ofrecer.
Desde la killer opening track "The Termination Proclamation", se nota que Jeff Loomis está en su mejor momento, dejando riffs que desgarran y solos que son pura técnica. La voz de Warrel Dane, aunque un poco más templada que en discos anteriores, sigue siendo un sello de la banda, sobre todo en "Your Poison Throne", donde su timbre y lírica oscura encajan perfectamente con la música. Sin embargo, algunas canciones como "I Am the Dog" o "The Blue Marble and the New Soul" se sienten un poco más ligeras, como si la banda estuviera buscando un equilibrio que a veces no logra.
El álbum es bastante corto para la complejidad que suele manejar Nevermore, con solo 10 pistas y una duración de poco más de 40 minutos. Esto deja un regusto agridulce, como si necesitáramos más desarrollo en ciertas ideas. El toque progresivo está presente, pero se siente a veces como si se estuvieran midiendo en lugar de soltarse del todo. La producción es sólida, cortesía de un sello como Century Media, así que en términos de sonido, no hay quejas.
En resumen, "The Obsidian Conspiracy" es un disco que vale la pena escuchar, especialmente si eres fan de la banda, pero no esperes una obra maestra. Es el cierre de una era más que un nuevo comienzo. Si te gusta el metal que desafía géneros y quieres escuchar cómo se despidieron, dale una oportunidad.