Infinite Granite
Deafheaven- Año
- 2021
- Tipo
- full-length
- País
- US
- Sello
- Daymare Recordings
Puntuación
Reseña editorial
En 2021, Deafheaven entregó un disco que confirmaba su apuesta por diluir las fronteras entre el black metal y el shoegaze hasta casi hacerlas irreconocibles. Infinite Granite es un álbum que rechaza la oscuridad visceral del género para abrirse hacia texturas etéreas, donde los sintetizadores y las guitarras distorsionadas flotan en una atmósfera de melancolía casi onírica. La banda californiana se aleja deliberadamente de la ferocidad tradicional del post-black metal, sino más bien una introspección envuelta en capas de reverberación que recuerdan al trabajo de Ash Borer, aunque con una claridad de producción que los diferencia radicalmente.
Lo que más divide aquí es precisamente esa decisión estilística. Mientras que formaciones como Taake mantienen un contacto más directo con la rabia del black metal clásico, Deafheaven parece interesada en domesticar esa energía, canalizándola hacia algo más contemplativo. Los riffs son aún reconocibles como herederos del género, pero se disuelven constantemente en efectos que los alejan de cualquier agresividad. Es una propuesta legítima, aunque su distancia respecto a trabajos anteriores resultará frustrante para quienes esperaban mayor crudeza.
El álbum dialoga implícitamente con discos como The Agony & Ecstasy of Watain, que también buscan expandir los límites del género, aunque Watain mantiene una conexión visceral más pronunciada. Infinite Granite es más frío, más distante, casi árido en su aproximación. Hay belleza en esa sequedad, pero también una cierta frialdad emocional que impide que el disco alcance la resonancia que podría haber tenido con un equilibrio diferente entre textura y sustancia.
Deafheaven no falla en ejecutar su visión, y eso merece respeto. Sin embargo, Infinite Granite es un disco que funciona mejor como experimento sonoro que como experiencia de black metal convincente. Para los puristas del género, resultará demasiado accesible; para los aficionados al shoegaze, quizá demasiado anclado en la oscuridad. Existe en un espacio incómodo, fascinante pero incompleto.