Puntuación
Reseña editorial
Destroy! Destroy! Destroy! llega en 2013 como una prueba incómoda de la constancia de Chakal, y es precisamente esa constancia la que lo hace valioso. Mientras la escena brasileña se fraccionaba entre el death metal de vanguardia y la nostalgia del thrash ochentero, esta banda eligió permanecer fiel a su groove metal de corte extremo, sin concesiones al mainstream ni genuflexiones ante las tendencias. Este álbum representa eso mismo: metal sin filtros, construido sobre los cimientos que Chakal estableció hace casi tres décadas. No es un disco que pida permiso. Y aunque carezca del lustre de sus vecinos internacionalmente reconocidos, su desapego hacia la visibilidad global es, paradójicamente, su mayor fortaleza.
Lo que funciona aquí es la estructura vertebral del groove, esa capacidad de la banda para mantener la tensión sin necesidad de artificios. El metal extremo que ejecutan no apela a la complejidad técnica sino a la resistencia, al peso acumulado de riffs que se asientan y se propagan. Sin embargo, la producción independiente impone límites evidentes: la claridad instrumental sufre en ciertos pasajes, y la potencia bruta no siempre se traduce en impacto sonoro.
Un disco que recompensa la paciencia sobre el asombro inmediato. Para oyentes de Chakal que ya comprenden su visión, esto es necesario. Para el resto: un acto de fe en el metal sin pretensiones.