Puntuación
Reseña editorial
Sol corrupto, el último trabajo de los vascos Altarage, representa una inmersión en las profundidades de la existencia sonora, en la que el tiempo se dilata y cada compás se convierte en un vórtice de angustia y complejidad. Este álbum, lanzado en 2022, irrumpe en el panorama del Metal Extremo con la fuerza de un aguacero torrencial, ofreciendo un viaje de descubrimiento y tormento a partes iguales. Aquí, los límites entre el death metal y la experimentación se funden en un magma sonoro embriagador que redefine lo que significa ser brutal.
La primera pista, Portador es un himno que se cierne sobre la dualidad de la existencia. Con sus 6 minutos y 11 segundos, inicia de una forma que podría describirse como un ritual oscuro, con guitarras que se deslizan como serpientes en la oscuridad, acompañadas por una batería que avanza firme, creando una atmósfera pesada y opresiva. La voz desgarradora que emerge, como una criatura de la sombra, añade un nivel de profundidad psicológica que resuena considerablemente. Cada acorde y cada golpe de batería son un recordatorio de las luchas internas, de los demonios que cada uno lleva en su interior. La producción es pulida pero nunca clara, sumergiéndonos más en ese abismo sonoro que nos ofrece la banda.
Luego llega Masochist, un tema monumental de 10 minutos y 3 segundos que lleva al oyente a un viaje comprimido y, al mismo tiempo, expansivo. Quizás la pieza más ambiciosa del álbum, en su arranque juega con ritmos quebrados que se transforman en una auténtica tormenta de blast beats. Aquí, Altarage demuestra su maestría al hacer frente a la monotonía del sonido. Mientras la progresión de la pista despliega una variedad de matices, los cambios de tempo son tanto un desafío como un deleite. En este fragmento, la angustia palpita a lo largo; es como si cada nota se manifiesta como una convulsión emocional. La producción rebosa de textura, como si cada guitarra se estuviera desgarrando, creando una sensación visceral que desafía la percepción del tiempo.
Cerrando el álbum, Deriva se extiende por la inmensa duración de 18 minutos y 55 segundos, convirtiéndose en un viaje en sí mismo. Este tema representa no solo un cierre, sino una catarsis. La estructura es laberíntica, juega con matices de repetición y evolución, lo que sumerge al oyente en una experiencia casi trance. El uso de secciones repetitivas amalgamadas con pasajes disonantes profundiza en la locura y la desesperación, creando un ciclo interminable que hipnotiza. Los riffs aquí son un legado de descomposición que se infiltran en la mente, generando una sensación de pérdida sin retorno. Este cierre es tanto un desafío como una invitación a explorar los rincones más oscuros de uno mismo.
Sol corrupto no es un álbum que se escuche de forma casual. Altarage ha diseñado un trabajo que demanda atención, que requiere que el oyente se someta a la experiencia en su totalidad. Desde el primer segundo hasta el último acorde, es un viaje a través de las sombras de la mente humana, donde cada pista se siente como una manifestación de sentimientos inexplorados. El realismo y la brutalidad de la música son un reflejo de los tiempos que vivimos, donde la incertidumbre y el desasosiego habitan en cada rincón.
Este álbum no es solo una colección de canciones; se convierte en un espejo de nuestra propia existencia, recordándonos las luchas internas y las sombras que acechan. Altarage, con Sol corrupto, nos obliga a enfrentar lo que muchos preferirían evitar. Y en este enfrentamiento, encontramos la esencia del brutal y desolador death metal experimental. Si buscas una obra que desafíe, que incomode, y que resuene en el fondo de tu ser, no busques más, Sol corrupto es la invitación que no podrás rechazar.
Tracklist
- 1Portador06:11
- 2Masochist10:03
- 3Deriva18:55
Total: 35:09