Algo se está moviendo bajo tierra. Mientras la prensa generalista mira hacia otro lado, España vive uno de los estallidos de metal extremo más fértiles de su historia reciente: en apenas el último año ha brotado una generación entera de bandas nuevas que han firmado sus primeras demos, EPs y debuts en cuestión de meses. Más de cuarenta proyectos, repartidos de Vigo a Murcia y de Barcelona a Málaga, comparten un mismo impulso: grabar rápido, publicar en Bandcamp, imprimir cuatro casetes y dejar que la oscuridad haga el resto.
El black metal es la columna vertebral de esta hornada —crudo, atmosférico, pagano, depresivo—, pero a su alrededor crecen el death metal más sucio, el grindcore, el doom y hasta el dungeon synth. Hemos catalogado a toda esta nueva sangre en la enciclopedia, con sus fichas y discografías completas. Este es el mapa de una escena naciendo en tiempo real.
Cataluña: el foco más denso

Ningún territorio concentra tanta actividad como Cataluña. En Barcelona, Alliberant abre fuego con un black metal combativo en su debut Fins a la victòria (2025), mientras Mortriomfant apuesta por el black más crudo en su Demo I y Hueste Negra cruza black y folk en la demo Ryma e Morte. La capital catalana también escupe brutalidad con Disposal y su slam/brutal death In Reverence to Nothing, y se deja arrastrar por el fango stoner-doom de Malviaje.
En Girona conviven el goregrind sin complejos de Autozoofilia Antropofagolagnica y el death/deathcore de Venom of God (Babalon Arise). Tarragona aporta el black metal de Blight Psalm (Veneration of Filthbone Grace) y el death/grind recién nacido de Carcinogist. Desde Rubí, Burghâsh saca por fin la cabeza con el EP La triada dels idiotes; en Mollerussa, Pèrfid machaca grind, death y crust en La fita; y Fera firma desde algún punto del país catalán la demo Aristocràcia rural.
Madrid: el cerco de la capital

Madrid responde con un puñado de proyectos imparables. El más prolífico es Lilith, una factoría de death/black que en un solo año ha vomitado decenas de lanzamientos, entre ellos los álbumes Fatal Existence y Hellish Butchery. Junto a ellos, el black crudo de Kriistos (A Voice from the Trees) y de Mesnada (Forgotten Pathway of Dark Ages), el oscurantismo de Mízgaro, y el black depresivo de Sad Life. El frente más metálico lo cubren Sadismo con su debut Atrocidad y Exorcised, que recupera el death/thrash clásico en Fire & Sulfur.
Galicia: niebla, castros y black metal celta

Galicia se ha convertido en un hervidero de black metal atado a la tierra. En Vigo, CelticHammer dispara lanzamientos sin freno —demos, singles y el álbum Ritos no Panteon Celta— en clave de black celta; Samhain reivindica el black pagano con Celtiberians Wolves; y Velkth Arkan mezcla black y dungeon synth hasta culminar en el álbum Ancientlord. Tierra adentro, en Catoira, el black depresivo de Jägerblood y el black crudo de Nathrath (Os Escuros Segredos da Gallaecia) completan una escena con identidad propia.
El norte: País Vasco y la cornisa cantábrica

El norte golpea fuerte y variado. En Bilbao, Dire End maneja un death/deathcore contundente; en Hondarribia, Atxurra cruza death y hardcore en el EP Mailu * Iltze * Buru. Desde el País Vasco llegan el death/thrash con tintes de grind de Konflict Past (Caic) y el black atmosférico y ambiental de Udazken (The Heart of Anboto). En Asturias, Blasting Rott reparte goregrind con Tales from the Cutting Plant, y desde Santander, Vvarphagvs estrena blackened death con la demo Hellbastion Gravehammer.
Andalucía: oscuridad del sur

El sur no se queda atrás. En Málaga, Infirm explora el black/sludge mientras Último Dogma desgrana un black metal litúrgico que culmina en el EP Via Crucis. Desde Sevilla, Nocthra apuesta por el death melódico, y Kaukor firma uno de los debuts andaluces más sólidos con el álbum Orate, a caballo entre el death y el black.
Levante, meseta y proyectos sin fronteras

En el Levante, Astral Woods (Sagunto) entrega black atmosférico en su álbum Into the Mystical Lands, Obscene Ceremony (Valencia) practica death metal de la vieja escuela y Hollow (Murcia) funde doom y black sinfónico en The Loneliest Path. En la meseta, desde Talavera de la Reina, Winter Vampires cultiva un doom gótico de tintes vampíricos.
Y luego están los que se mueven sin coordenadas fijas: el black de Ariomancia, el blackened death/doom de Aurealhearth (Merging Glosseme), el black/death progresivo de EOS, el funeral doom/death de Macabre Manifesto, el red-and-anarchist black/death de Proletarian Death Hammer (Arming the Oppressed) y el death melódico de Legacy Gate.
Una escena viva
Lo que tienes delante no es una lista cerrada, sino una fotografía de una generación naciendo. Demos grabadas en habitaciones, EPs autoeditados, splits entre amigos: el metal extremo español goza de una salud salvaje y la mejor manera de que siga creciendo es escucharlo, comprarlo y verlo en directo. Entra en cada ficha, dale al play y haz tuya esta nueva sangre. Esto no ha hecho más que empezar.
