En un universo sonoro en el que la voz a menudo limita la experiencia de ciertos oyentes, Osmium Gate rompe con esa norma y propone un recorrido puramente instrumental.
Su nuevo trabajo, "Cannibal Galaxy", destaca entre la multitud gracias a su enfoque melódico y atmosférico, todo envuelto en una bella presentación artística que resalta su esencia. Sin duda, nos embarcamos en una aventura que merece ser explorada.
Aunque la etiqueta de atmospheric black metal acompaña a este álbum, no te dejes engañar por los clichés típicos del género. Osmium Gate nos ofrece una producción robusta y un sonido más cercano al death metal moderno, pero con las técnicas compositivas del black metal. Este enfoque resulta en riffs contundentes y melódicos que te atrapan desde el primer instante. Temas como "Booming Dunes" y "Waters of Natron" son ejemplos claros de cómo la banda logra inyectar una atmósfera densa y envolvente, perfecta para los amantes de los sonidos pesados y emocionantes.
La riqueza melódica de "Cannibal Galaxy" se hace evidente en canciones como "Sailing Stone", donde la complejidad te sumerge en una experiencia emocional profunda. Aquí, las guitarras y ritmos se entrelazan en una danza sinfónica que recuerda los esfuerzos de bandas como The Spirit o Plini. Además, el tema que da título al álbum no escatima en recursos, fusionando diferentes estilos en una avalancha de acordes que te deja sin aliento. Por su parte, "Nacreous" emerge como la joya del álbum, con una melancolía exquisita. Un tema que podría ser fácilmente candidato para la canción del año.
Recomendable viaje auditivo con equilibradas dosis de caña, técnica y melodía.

