Hablar de Nunslaughter es hablar de una de esas bandas que nunca han necesitado seguir tendencias para mantenerse vivas. Mientras buena parte de sus contemporáneos cambiaban de sonido o desaparecían por el camino, los de Cleveland han seguido haciendo exactamente aquello que les dio identidad a finales de los años ochenta: death metal sucio, directo y sin el menor interés por resultar amable.
Ese espíritu vuelve a quedar reflejado en Satanic Chaos Legions, el sexto álbum de estudio de la formación estadounidense y el primero que publican bajo el sello BLKIIBLK. El disco llega cinco años después de Red Is the Color of Ripping Death y encuentra a la banda con una alineación formada por Don of the Dead, Tormentor, Wrath y Malum.
Fundados en 1987, Nunslaughter siempre han ocupado un lugar muy particular dentro del underground norteamericano. Su mezcla de death metal, thrash, punk y la actitud heredada de la primera hornada del black metal ha terminado convirtiéndose en una marca de la casa. No por casualidad ellos mismos llevan décadas definiendo su música como Devil Metal, una declaración de intenciones que sigue tan vigente hoy como hace casi cuarenta años.
El nuevo trabajo mantiene intacta esa filosofía. Catorce canciones, muchas de ellas por debajo de los tres minutos, donde la banda vuelve a apostar por la inmediatez antes que por los desarrollos interminables. No hay experimentos, ni giros inesperados, ni intención alguna de reinventarse. Nunslaughter saben perfectamente cuál es su terreno y continúan defendiéndolo con la misma convicción que cuando empezaron a editar demos y splits a finales de los ochenta.
La publicación de Satanic Chaos Legions demuestra también que la actividad del grupo sigue siendo incansable. Aunque su discografía está repleta de EPs, directos y colaboraciones, este nuevo lanzamiento supone únicamente el sexto larga duración de una carrera que se acerca ya a las cuatro décadas. Una cifra que dice bastante de la forma en la que la banda ha gestionado su trayectoria, priorizando siempre la actividad constante sobre la obligación de publicar discos cada pocos años.
Con este nuevo álbum, Nunslaughter vuelven a recordar por qué siguen siendo una referencia para varias generaciones de bandas de death, black y thrash metal.
