Hay bandas que están constantemente en boca de todo el mundo y otras que parecen condenadas a moverse siempre un paso por detrás del reconocimiento que merecen. Ultha pertenece claramente al segundo grupo. Los alemanes llevan más de diez años sacando discos tremendamente sólidos y, aun así, siguen siendo un nombre que mucha gente ignora o descubre demasiado tarde.

Ahora regresan con A Light So Dim, un álbum que vuelve a demostrar por qué merece la pena seguirles la pista. Ultha nunca han sido una banda fácil de encajar en una sola etiqueta. Hay black metal, evidentemente, pero también hay mucho más. Hay momentos de rabia, otros de derrota absoluta y otros que parecen escritos para escucharlos mirando al techo a las tres de la mañana cuando todo se ha ido a la mierda.

A estas alturas ya no sorprende que sigan ampliando su sonido. Lo raro sería que se quedaran quietos. A estas alturas, quien conozca a Ultha ya sabe que aquí no va a encontrar canciones pensadas para TikTok ni estribillos para levantar el puño en festivales. Lo suyo va por otro lado.