Mientras buena parte de la escena extrema continúa obsesionada con sonar cada vez más técnica, más rápida o más moderna, desde Florida aparece una banda que parece haber decidido mirar hacia otro lugar. Se llaman Inscribed y acaban de publicar su álbum de debut, Upon the Twisted Throne, una primera carta de presentación que debería llamar la atención de cualquier aficionado al death metal clásico estadounidense.

Lo primero que llama la atención es que, aunque el grupo bebe claramente de la escuela floridana, no se limita a reproducir una colección de clichés de hace treinta años. Hay ecos evidentes de los primeros Death, de aquellos Nocturnus que todavía estaban definiendo su personalidad e incluso de los momentos más retorcidos de los canadienses Gorguts, pero todo aparece integrado dentro de canciones que buscan moverse constantemente en direcciones diferentes.

El álbum está construido alrededor de riffs afilados, cambios de ritmo frecuentes y una clara voluntad de romper la linealidad que suele acompañar a muchas bandas jóvenes de death metal. En general aparecen estructuras death/thrash, mientras que otros pasajes dejan entrever una inclinación hacia terrenos más progresivos.

Precisamente ahí reside buena parte de la personalidad de Inscribed. No parecen interesados en demostrar quién toca más rápido ni quién mete más notas por compás. Lo suyo va más de mantenerte alerta, de evitar que una canción avance exactamente por donde parece que va a hacerlo.

Florida lleva décadas siendo un territorio sagrado para el death metal y resulta curioso comprobar cómo siguen apareciendo nuevas bandas capaces de recoger parte de aquella herencia sin sonar como una simple copia de museo. Inscribed forman parte de esa nueva generación que ha crecido escuchando a los grandes nombres del género, pero que también intenta aportar algo de personalidad propia a la ecuación.

Con Upon the Twisted Throne, la banda deja una primera impresión más que interesante y se suma a la larga tradición de grupos surgidos de una escena que sigue produciendo death metal de enorme nivel más de tres décadas después de su explosión inicial.

Florida lleva años produciendo death metal. Lo difícil sigue siendo encontrar bandas capaces de hacerlo sonar vivo.

Metal Extremo