Desde Estocolmo, Suecia, llegan los Goddess, una banda que ha emergido de las cenizas de su predecesora, Goatess. Su nuevo trabajo, Ritual of the Cloven Hoof, es una continuación de la herencia sonora que ya conocíamos, pero con un toque renovado tras la salida del guitarrista fundador, Niklas Jones. Bienvenidos a un viaje de riffs pesados y vibraciones hipnóticas que mantienen la esencia del doom metal pero proponen una experiencia fresca.

Si bien la banda no se aleja mucho de las raíces sonoras de Goatess, el álbum presenta composiciones que vibran con la esencia de Electric Wizard y Sleep, esos deslizamientos de riffs cargados de groove se mantienen fuertes. La voz de Karl-Martin Bruhe, que también estuvo al frente en el álbum Blood and Wine, añade un tono arenoso que energiza las melodías. Cada corte de este ritual se presenta como una mezcla de groovy riffs y densos paisajes sonoros que hacen que el recorrido sea interesante.

Entre los momentos destacados, “Inquisition” brilla con una pausa que deja atrás los riffs y da paso a ritmos hipnóticos que se fusionan divinamente con las guitarras psicodélicas. Ritual of the Cloven Hoof también nos ofrece explosiones de agresividad, aunque a veces se siente que les falta más impulso en algunas composiciones largas como “Godless” y “Born Again Heathen”, donde pocos riffs se alargan demasiado. Sin embargo, este álbum destaca con una duración compacta de 38 minutos, lo que lo hace mucho más accesible que los trabajos anteriores de Goatess.

Con Ritual of the Cloven Hoof, Goddess retoma el camino que se había trazado y sorprende a antiguos seguidores con su nuevo renacer. Un buen trabajo que combina lo mejor del doom clásicо y el stoner rock, donde lo denso y lo hipnótico se encuentran en perfecta armonía.