El death metal sueco de Dismember conquista el Rock Hard Festival.

El pasado fin de semana, el Rock Hard Festival 2025 vivió uno de sus momentos más intensos y memorables con la actuación de los míticos Dismember. La banda sueca, pionera del death metal escandinavo, ofreció un concierto demoledor en el anfiteatro de Gelsenkirchen (Alemania), donde repasaron los himnos que forjaron su leyenda y demostraron que, cuatro décadas después de su formación, siguen siendo una fuerza imparable dentro del metal extremo.

Desde los primeros acordes de “Override Of The Overture”, tema inicial de su icónico debut “Like An Ever Flowing Stream” (1991), el público respondió con una euforia desbordante. Las primeras filas se convirtieron en un campo de batalla de headbangers y moshpits, mientras el rugido de las guitarras y el tono cavernoso de Mattias “Kix” Kärki hacían retumbar cada rincón del recinto. Fue una apertura que dejó claro que Dismember no ha perdido ni un ápice de la brutalidad ni del espíritu que los hizo leyenda.

El set continuó con una avalancha de clásicos que repasaron todas las etapas de su carrera, incluyendo “Soon To Be Dead”, “Skinfather”, “Casket Garden” y “Dreaming In Red”, interpretadas con una precisión feroz y un sonido limpio pero crudo, fiel a la escuela del Sunlight Studio y al sello característico de Tomas Skogsberg. La química entre los miembros originales —David Blomqvist, Robert Sennebäck, Richard Cabeza y Fred Estby— fue palpable, recordando por qué Dismember siempre fue considerado el “quinto jinete” del death metal sueco junto a  Unleashed y Nihilist.

Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó cuando Kärki tomó el micrófono para agradecer al público su apoyo incondicional durante tantos años: “Nunca imaginamos seguir aquí después de tanto tiempo, pero esta música y vosotros nos mantenéis vivos”, dijo, arrancando una ovación que se extendió durante varios minutos. Sin artificios ni efectos, el grupo basó su actuación en una entrega pura y en la conexión con un público que creció con sus riffs y que ahora los celebra como auténticos iconos del género.

El sonido, potente y equilibrado, reforzó la atmósfera violenta y melódica que define a Dismember. Los pasajes lentos y densos se alternaron con ráfagas de velocidad abrasadora, mostrando una madurez que no sacrifica ni la crudeza ni la energía juvenil que los caracteriza. Cada nota resonó como un recordatorio de por qué el death metal sueco de los 90 sigue siendo una referencia indiscutible para bandas de todo el mundo.

El cierre con Dismembered fue la culminación perfecta de un concierto que quedará grabado en la memoria de los asistentes. La banda abandonó el escenario entre vítores, dejando tras de sí la sensación de haber asistido a una auténtica lección de historia del metal extremo. El Rock Hard Festival confirmó una vez más su reputación como uno de los eventos más fieles a las raíces del metal, ofreciendo un cartel equilibrado entre leyendas y nuevas promesas.

Para Dismember, este concierto no solo marca otro hito en su regreso triunfal, sino que reafirma su lugar como guardianes del sonido original del death metal sueco: honesto, crudo y devastador. Con nuevas fechas europeas ya anunciadas para 2026, la banda demuestra que su llama sigue ardiendo con la misma intensidad que en sus días más feroces.

Dismember no ofrecieron un simple concierto en el Rock Hard Festival; invocaron la esencia del death metal que ellos mismos ayudaron a crear.”