Los canadienses COPROLITH no parecen especialmente preocupados por la sutileza. Basta echar un vistazo a su nombre —coprolito, es decir, excremento fosilizado— para hacerse una idea bastante aproximada de por dónde van los tiros.
Su música tampoco intenta disimularlo. Todo en esta banda huele a humedad, tierra removida, osarios olvidados y death metal de la vieja escuela. Formados en Toronto en 2023, tardaron muy poco en llamar la atención de los aficionados al underground más putrefacto gracias a una demo homónima que empezó a circular entre coleccionistas y seguidores del death metal cavernoso. Aquella grabación, publicada inicialmente de forma independiente y posteriormente reeditada en vinilo por Rotted Life, dejaba claro que detrás del grupo había algo más que simple devoción por los clásicos.
Ahora llega el momento de comprobar hasta dónde son capaces de llevar esa propuesta con Putrescence, su primer larga duración. Y por lo que deja entrever el material publicado hasta ahora, la banda no ha suavizado ni una sola arista de su sonido. Más bien al contrario. Coprolith siguen moviéndose en esos territorios donde el death metal resulta asfixiante, pesado y desagradable en el mejor sentido posible. Hay ecos evidentes de la vieja escuela, de aquellas bandas que a principios de los noventa convirtieron el género en una experiencia enfermiza y opresiva, sin ir más lejos, por ejemplo, Grave o Grotesque.
Lo de Coprolith, no se trata solo de sonar brutal. Se trata de crear atmósferas, de hacer que cada riff parezca avanzar cubierto de barro y descomposición, de conseguir que las canciones transmitan esa sensación constante de decadencia que sugiere incluso el propio título del álbum. Además, Coprolith parecen apostar por desarrollos más extensos de lo habitual. Muchas de las composiciones superan ampliamente los cinco minutos.
Si la demo de 2023 "Coprolith" fue suficiente para colocar el nombre de la banda en el radar de muchos seguidores del death metal subterráneo, Putrescence tiene todos los ingredientes para convertirse en el lanzamiento que termine de consolidarlos. Desde luego, para quienes disfrutan de sonidos oscuros, viscosos y profundamente arraigados en el espíritu del death metal de principios de los noventa, este es uno de esos discos que merece al menos una escucha.
