Biografía
Desde su formación en 1996, Coffins ha transitado un camino coherente pero progresivo dentro del doom metal japonés más crudos y visceral. Sus primeros trabajos, como Mortuary in Darkness (2005) y The Other Side of Blasphemy (2006), establecieron una base de death doom tosco y directo, cercano al funeral directo sin pretensiones experimentales. Con Buried Death (2008) comenzaron a añadir capas de complejidad rítmica sin abandonar su esencia sepulcral, mientras que The Fleshland (2013) representó su pico de equilibrio: riffs pesados pero diferenciados, solos que respiraban entre lo melódico y lo discordante, y una producción que permitía escuchar cada instrumento sin perder la gravedad. Después, Beyond the Circular Demise (2019) mostró cierta repetición de fórmulas, aunque sin declive real, y su reciente Sinister Oath (2024) demuestra que aún tienen gasolina, aunque sin reinventarse.
Coffins se diferencia de comparables como Abysmal Dawn por rechazar la técnica en favor de la lentitud hipnótica y de Aborted por prescindir del gore visual: es doom metal de peso genuino, no decoración. Su fuerza reside en la paciente construcción de atmósferas fúnebres mediante riffs repetidos hasta el mareo, más cercanos a la meditación oscura que al ataque. Son una banda de culto consolidada: indispensables si buscas doom nipón auténtico, pero sin la proyección internacional que merecerían.





