Biografía
Sin el thrash metal de los ochenta y la crudeza del death metal de Tampa, la escena mexicana de metal extremo sería irreconocible. ¿Quién dijo que la intensidad y la técnica no podían coexistir en una banda capaz de honrar sus raíces mientras construía su propio territorio sonoro? Leprosy irrumpió en 1990 para demostrarlo.
Leprosy nació en México en plena efervescencia del metal extremo internacional, cuando el death metal aún exploraba sus posibilidades. Durante los noventa y dos mil, la banda consolidó su presencia con trabajos como Tambores de fuego (2006) y Llueve sangre (2013), mostrando madurez compositiva en la fusión entre el groove thrash y la agresión melódica del death metal. Su participación en tributos a Death (2010) certificó su comprensión del género, mientras que bandas como Abigail transitaban caminos paralelos en la escena local. Con Thrash (2019), la banda demostró capacidad de reinvención sin renunciar a sus cimientos.
Escuchar a Leprosy en 2025 tiene sentido porque mantienen la tensión entre la melodía y la destrucción sin caer en la nostalgia barata. Su reciente Tierra de dioses prueba que aún tienen narrativa propia que contar, alejándose de la repetición que aqueja a muchos contemporáneos. Son metal puro, sin pretensiones de vanguardia innecesaria.












