Biografía
Forbidden: thrash de precisión desde la Bay Area
Forbidden surgieron en San Francisco en 1985, originalmente bajo el nombre de Forbidden Evil. En una escena ya saturada de talento, con Metallica, Exodus y Testament marcando el rumbo, la banda encabezada por el guitarrista Craig Locicero y el vocalista Russ Anderson apostó por un thrash técnico y feroz que los situó rápidamente en el radar de los más exigentes. Su propuesta era agresiva, pero también cuidada, con un punto de sofisticación que los diferenciaba del resto.
El debut Forbidden Evil (1988) fue un puñetazo en la mesa: velocidad, riffs filosos y una producción que supo captar la energía de la Bay Area en estado puro. Canciones como “Chalice of Blood” o “Through Eyes of Glass” se convirtieron en clásicos instantáneos, y colocaron a la banda como uno de los nombres más prometedores de la escena. No eran los más conocidos, pero quienes los descubrieron supieron que había algo especial en su manera de encarar el thrash.
Dos años más tarde, en 1990, llegó Twisted into Form, considerado por muchos su obra maestra. Con un sonido más pulido y composiciones más complejas, el disco combinaba la violencia del thrash con una sensibilidad casi progresiva. La voz de Anderson alcanzaba cotas melódicas insospechadas, y las guitarras de Locicero y Tim Calvert destilaban técnica y precisión. Temas como “Step by Step” y “Tossed Away” mostraban la madurez de una banda en plena forma.
Pero los años 90 fueron duros para el thrash. Mientras el grunge y el groove metal dominaban el mercado, Forbidden trató de adaptarse. Distortion (1994) y Green (1997) exploraron sonoridades más modernas, con un enfoque menos directo y más experimental, aunque sin lograr el impacto de sus dos primeros trabajos. El desgaste llevó a la disolución de la banda en 1997, dejando tras de sí un legado corto, pero poderoso.
La reunión en 2007 trajo consigo giras exitosas y el lanzamiento de Omega Wave (2010), un disco que rescataba la furia y complejidad de sus inicios con un sonido contemporáneo. Aunque no alcanzó la repercusión de sus clásicos, demostró que Forbidden seguían teniendo mucho que decir. Tras algunos altibajos y cambios de formación, en 2023 anunciaron un regreso renovado, con Norman Skinner en las voces, alimentando las expectativas de los fans por un nuevo capítulo en su historia.
Forbidden siempre fueron “la joya oculta” del thrash: menos mediáticos que sus vecinos de la Bay Area, pero con un catálogo que destila calidad, técnica y personalidad. Hoy, sus dos primeros discos siguen siendo piezas esenciales para entender el thrash más sofisticado de finales de los 80 y principios de los 90.
Forbidden demostraron que el thrash también podía ser elegante sin perder brutalidad: técnica, velocidad y alma de la Bay Area.
— Metal Extremo




