Biografía
Cryptopsy merece que alguien defienda Whisper Supremacy con la seriedad que nunca recibió. Mientras todos genuflexionan ante None So Vile, este segundo álbum contiene riffs más elaborados y una atmósfera que supera la pura velocidad del debut. Lord Worm aquí es un instrumento más afinado, menos grito sordo y más narrativa vocal dentro del technical death metal. Donde Archspire posteriomente optó por la aceleración constante, Cryptopsy en 1998 entendió que la técnica necesita respiraderos. Las composiciones son menos obvias, más enrevesadas, con cambios de tiempo que fluyen naturales y no como ejercicios de laboratorio.
De su catálogo, los discos entre 2005 y 2012 son prescindibles: intentos de reinvención que no terminaban de cuajar, demasiado diluidos en búsquedas sin destino claro. Lo que realmente importa son tres trabajos: None So Vile por ser el punto de quiebre, Whisper Supremacy por ser su mejor realización técnica y compositiva, y As Gomorrah Burns por recuperar esa densidad después de años perdidos en el camino.









