Puntuación
Reseña editorial
En 1995, Vader se lanzó a De Profundis con la intención de refinar su fórmula de death metal y thrash metal en estado puro. Los primeros acordes de "Silent Empire" establecen un territorio hostil donde el caos técnico se mezcla con riffs pegadizos que recuerdan a bandas como Sacred Reich. La producción cruda de Croon Records potencia esa brutalidad sin pulir, permitiendo que cada batería resonante y cada guitarra distorsionada ocupen su espacio en la mezcla sin pretensiones de modernidad.
"Blood of Kingu" e "Incarnation" son pistas donde Vader demuestra su capacidad para construir pasajes memorables sin sacrificar la intensidad. Los momentos de blast beats despiadados alternan con secciones groove que tiemblan de agresividad, creando un contraste que funciona. La vocalizaciones gárgaras y los solos de guitarra angulosos mantienen una coherencia que enlaza con trabajos como Altars of Madness de Morbid Angel, aunque Vader jamás renunció a su dureza thrash.
Lo que quiebra el ritmo es "Sothis", donde la experimentación toma brevemente las riendas con sintetizadores lúgubres que rompen el patrón establecido. No es un fallo sino un respiro calculado en un álbum que, de otro modo, sería un maratón de violencia auditiva constante. "Of Moon, Blood, Dream and Me" retoma la carga con riffs que rasguean como si el instrumento sufriera cada nota, mientras que "Reborn in Flames" cierra la faena con una intensidad que no ceja.
De Profundis es un álbum que prioriza la agresión directa sobre innovaciones incómodas. No posee la sofisticación de Infini de Voivod, pero tampoco lo necesita. Vader se mantiene fiel a un estilo que funciona porque conecta con la rabia primaria del metal extremo, sin distracciones ni capitulaciones. Para quienes buscan death metal contundente y sin aire acondicionado, este es terreno seguro.
Tracklist
- 1Silent Empire
- 2An Act of Darkness
- 3Blood of Kingu
- 4Incarnation
- 5Sothis
- 6Revolt
- 7Of Moon, Blood, Dream and Me
- 8Vision and the Voice
- 9Reborn in Flames