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Darkness Death Doom cover

Darkness Death Doom

Runemagick
Año
2003
Tipo
full-length
País
SE
Sello
Aftermath Music

Reseña editorial

En 2003, Runemagick lanzó Darkness Death Doom a través de Aftermath Music, un álbum que afianza la propuesta de los suecos en la intersección del death metal y el doom metal. Apenas un año después de Moon of the Chaos Eclipse, la banda regresa con riffs lentos y asfixiantes que evocan la decadencia fúnebre característica del género. Los temas se despliegan como rituales oscuros donde la velocidad queda subordinada a la atmósfera claustrofóbica y el peso de cada nota resuena como una lápida cerrándose.

Lo que destaca en este trabajo es la capacidad de Runemagick para mantener la tensión sin necesidad de aceleraciones constantes. Los riffs poseen una pesadez hipnótica que recuerda a trabajos de Entombed, aunque con una aproximación más visceral y desapacible. La vocalización ronca emerge desde las entrañas del mix, añadiendo una dimensión de putrefacción que complementa perfectamente la arquitectura doom. Cada pasaje está construido para aplastar, no para impresionar con virtuosismo innecesario.

El álbum respira con el mismo espíritu tenebrista que Songs of Darkness, Words of Light de My Dying Bride, aunque Runemagick se niega a cualquier concesión melódica. Aquí no hay purpurina gótica, sino metal de los suburbios del infierno, directo y sin filtros. Para quienes busquen death doom genuino sin pretensiones artísticas, Darkness Death Doom representa una opción genuina dentro del catálogo de bandas como Noctem o Gorefest.

A pesar de sus méritos, el álbum no alcanza la complejidad de trabajos previos. La producción, aunque funcional, a veces sofoca los detalles de la composición bajo capas de distorsión innecesaria. Aun así, para devotos del doom sueco de los 2000, este disco permanece como un testimonio válido de una banda que prefirió mantenerse fiel a su visión oscura antes que buscar trending charts o reconocimiento masivo.

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