Puntuación
Reseña editorial
En 2021, Portal regresó con Avow, un álbum que profundiza en el salvajismo con dirección que caracteriza al death metal más experimental y perturbador. Desde los primeros segundos, la banda australiana impone su firma sonora: riffs distorsionados que se retuercen sobre sí mismos, batería frenética e impredecible, y una producción deliberadamente turbia que sofoca al oyente. Este es death metal que rechaza la claridad y abraza la desorientación como herramienta compositiva, alejándose completamente de la competencia académica del género.
Portal construye sus canciones desde la atonalidad y la discordancia, donde cada instrumento parece perseguir su propio camino sin concesiones melódicas. Los vocales de The Curator emergen de la neblina sonora como entidades espectrales, añadiendo una dimensión casi ritual al material. La comparación natural lleva a Scriptures de Benediction, aunque Portal rechaza cualquier accesibilidad que sus compatriotas mantienen, optando por territorios más hostiles y menos traversables.
Lo que separa Avow de la saturación habitual del death metal es su rechazo sistemático a la gratificación inmediata. No hay momentos de respiro genuino, no hay riffs pegadizos escondidos bajo capas de distorsión. En cambio, la banda mantiene una tensión constante, una sensación de que todo podría desmoronarse en cualquier momento, lo cual es exactamente el punto. Bandas como Evocation mantienen firmeza tradicional; Portal la sabotea deliberadamente.
se aleja deliberadamente de tu aprobación ni tu comodidad. Es un acto de fe perversa en el potencial del death metal para incomodar, confundir y rechazar la domesticación. Para quien busque metal que desafíe sin concesiones, Avow es territorio obligatorio. Para el resto, probablemente seguirá siendo impenetrable y exactamente como pretende serlo.