Puntuación
Reseña editorial
En el año 2000, Necromantia lanza IV: Malice, un trabajo que rescata los fundamentos del black metal más visceral y directo, rechazando cualquier ornamentación innecesaria. Desde el primer minuto, "The Blair Witch Cult" establece un tono de hostilidad deliberada, con riffs que cortan como cuchillos y una producción lo suficientemente sucia para mantener la atmósfera tóxica intacta. La banda esquiva con astucia innovación: busca destrucción ideológica a través de la repetición hipnótica y la asfixia sonora.
Los demonios verdaderos emergen en tracks como "Those Who Never Sleep" y "Disciples of Sophia (The Templars)", donde Necromantia demuestra que el tremolo picking desenfrenado sigue siendo el arma más efectiva del género cuando se ejecuta con convicción. No hay aquí pretensiones de experimentación; cada estructura serve al propósito de invocar un estado de trance maligno. La similitud con trabajos como Pale Folklore de Agalloch radica en ese respeto por la tradición, aunque Necromantia mantiene una agresividad más pura y menos melódica.
"Murder, Magic and Tears" y "Malice" representan el corazón de un álbum que rechaza la ornamentación de bandas más cercanas a Deafheaven. Aquí no hay síntesis de géneros ni experimentación atmosférica: solo la fe ciega en que la saturación y la velocidad generan poder. Los tambores golpean con una precisión fría, los bajos desaparecen en la mezcla y las voces rasguñan como un animal acorralado.
Lo que hace a IV: Malice relevante es su negación completa de la tendencia contemporánea hacia la pulcritud. Mientras otros exploraban territorios híbridos, Necromantia se mantuvo fiel al violencia con forma. No es un álbum para descubrir; es un álbum para someterse. Su valor reside en esa intransigencia.
Tracklist
- 1The Blair Witch Cult
- 2Those Who Never Sleep
- 3Disciples of Sophia (The Templars)
- 4Murder, Magic and Tears
- 5Invictus
- 6Malice
- 7Circle of Burned Doves