En la evolución del metal alternativo, Deftones ocupa un lugar destacado por su enfoque único, que amalgamó influencias del shoegaze, el dream pop y el hardcore con un aura de profunda introspección. Dentro de la banda, el bajista Chi Cheng fue un pilar fundamental hasta que, en 2008, un accidente automovilístico cambió su vida para siempre. Su historia se tornó en una tragedia que marcó a Deftones y a la comunidad del rock, generando una ola de solidaridad entre fans y músicos.
Chi Cheng nació en 1970 y creció en Sacramento, California, la misma ciudad donde se gestó Deftones. Junto a Chino Moreno (voz), Stephen Carpenter (guitarra) y Abe Cunningham (batería), conformó la formación esencial del grupo que daría sus primeros pasos en el circuito local de finales de los 80. A inicios de los 90, se les sumó un quinto integrante, Frank Delgado, aportando samples y atmósferas. Con Chi Cheng al bajo, la banda encontró un equilibrio único entre la pesadez y la melancolía.
El sonido de Deftones ganó reconocimiento con álbumes como Adrenaline (1995) y Around the Fur (1997), donde la labor de Cheng se percibía en líneas de bajo contundentes y un sentido del ritmo que contrarrestaba la guitarra afilada de Carpenter. Pero fue con White Pony (2000) cuando el grupo despegó internacionalmente, mezclando texturas profundas con la voz agridulce de Chino Moreno. Cheng siempre se distinguió por su personalidad tranquila, su espiritualidad (era practicante de budismo) y su conexión emocional con la música. A diferencia de otros bajistas del metal alternativo que se inclinaban por la agresión frontal, Chi prefería una aproximación hipnótica.
El 3 de noviembre de 2008, Cheng sufrió un accidente de coche que lo dejó en coma. Viajaba en un vehículo conducido por su hermana, quien perdió el control. Él no llevaba puesto el cinturón de seguridad y salió despedido, recibiendo impactos graves en la cabeza. La noticia conmocionó al entorno de Deftones, quienes en ese momento trabajaban en un nuevo disco titulado Eros. Con el accidente, todo se detuvo abruptamente. La banda pospuso la grabación y el lanzamiento del álbum, enfocándose en apoyar la recuperación de Chi.
La familia de Cheng se volcó en cuidados médicos, terapias y rehabilitación intensiva. Por un tiempo se difundieron esperanzas de que Chi mostraba signos de actividad cerebral y que podría despertar. Surgió la iniciativa “One Love for Chi”, un sitio web y campaña para recaudar fondos y costear tratamientos. Grupos y fans de todo el mundo enviaron donaciones y mensajes de apoyo. Músicos como Jonathan Davis (Korn), Serj Tankian (System of a Down) y Max Cavalera se unieron para colaborar en eventos benéficos. El accidente mostró un lado humano y fraterno en la comunidad del metal, no siempre visible en el ambiente competitivo de la industria musical.
Mientras tanto, Deftones avanzó con un bajista suplente, Sergio Vega (ex Quicksand), para poder continuar de gira y reactivar la carrera. Sin embargo, el impacto emocional era enorme. Chino Moreno describió el dolor que sentía al componer sin su amigo de toda la vida. El disco Eros quedó en un estado de limbo, nunca se publicó oficialmente, aunque se anunció que podría ver la luz si Chi despertaba. El grupo grabó otro álbum, Diamond Eyes (2010), con una actitud más esperanzadora y letras que reflejaban la fragilidad de la vida.
Durante los siguientes años, la familia de Chi Cheng compartió algunos videos de él mostrando leves señales de conciencia, abriendo los ojos o moviendo un dedo, lo que alimentaba la ilusión de un milagro. Aunque los médicos eran reservados en el pronóstico, la fe de su madre y su hermana se mantuvo inquebrantable. Deftones siguió publicando nuevos trabajos, como Koi No Yokan (2012), y dedicando parte de sus ingresos a apoyar a su compañero en coma.
El 13 de abril de 2013, la madre de Chi anunció su fallecimiento a los 42 años. De acuerdo a los reportes, sufrió un paro cardíaco y no pudo ser reanimado. La noticia fue un golpe devastador para los fans y para Deftones, que habían esperado un desenlace distinto tras años de lucha. La comunidad rockera inundó las redes con homenajes, recordando el carácter amable de Chi y su papel fundamental en la génesis del sonido de la banda. Deftones lamentó públicamente la pérdida, y Chino Moreno señaló que el álbum Eros quedaba como un testimonio de la última época en que el grupo estuvo unido con Cheng.
La historia de Chi Cheng es una de las más trágicas en el metal alternativo por la larga agonía que precedió su muerte. Durante casi cinco años, hubo altibajos en su estado de salud, rumores de mejoría y retrocesos constantes. No fue una partida súbita, sino un duelo prolongado que afectó la moral de la banda y de los fans. Con su fallecimiento, Deftones encontró una renovada motivación para seguir adelante, rindiendo tributo a su legado y promoviendo iniciativas de seguridad vial y responsabilidad al volante.
Chi Cheng influyó en la forma de tocar el bajo en el contexto del nu metal y el metal alternativo. Su estilo no se basaba en el slap o la brutalidad, sino en la resonancia grave y la repetición rítmica que propiciaba un ambiente onírico. Su personalidad introspectiva contrastaba con la furia que a veces desataba Deftones. En el escenario, se le veía reflexivo, con los ojos cerrados, viviendo cada nota de manera intensa. Varios músicos han señalado que ese enfoque sentó precedentes, demostrando que la potencia no es solo velocidad y distorsión, sino también la conexión espiritual con el instrumento.
El accidente y posterior muerte de Chi Cheng cambiaron la dinámica de Deftones para siempre. Sergio Vega se consolidó como su sucesor en el bajo, participando en los álbumes subsecuentes. Aunque la banda mantuvo su esencia experimental, la ausencia de Chi se siente en la línea compositiva y en la atmósfera emocional de las canciones. Pese a todo, Chino Moreno y sus compañeros han logrado sacar adelante proyectos marcados por la memoria de su amigo. El tema “Smile”, publicado como parte de las sesiones de Eros, es un ejemplo conmovedor de este legado: una canción que nunca se completó plenamente, pero que la banda decidió compartir tras la muerte de Cheng.
La historia de Chi Cheng evoca la fragilidad de la vida y la camaradería que puede unir a la escena metalera frente a la adversidad. Su partida ha quedado grabada como un símbolo del tránsito entre la era del nu metal de finales de los 90 y la madurez de Deftones en el nuevo milenio. Su nombre sigue vivo entre los seguidores, que recuerdan al “bajista silencioso” que aportó calidez y profundidad al sonido de la banda. En cada concierto, cuando suenan los clásicos donde participó, se percibe el eco de su bajo y la huella de una presencia que fue esencial para la identidad de la agrupación.

