Sabbat
- Formados
- 1984
Biografía
Sabbat (Japón): los forjadores del black/thrash nipón
Sabbat, formados en 1984 en Japón por el bajista y vocalista Gezol (Gezolucifer), son uno de los nombres esenciales para entender la colisión entre thrash metal y black metal en oriente. Con compañeros de batalla como Elizaveat en las guitarras y Zorugelion a la batería en su etapa clásica, levantaron un culto subterráneo a base de riffs filosos, espíritu blasfemo y estética de espigas y cuero que conectaba con la tradición de Venom, los primeros Bathory y la escuela alemana de Sodom y Destruction.
Su primer golpe de efecto en la escena fue el single “Black Fire” (1985), convertido en himno de su repertorio y piedra angular del sonido black/thrash japonés. La etapa de discos largos arrancó con Envenom (1991) y continuó con Evoke (1992), Fetishism (1994) y Disembody (1996): trabajos crudos y veloces, saturados de blasfemia y de ese groove maldito que hizo de la banda una referencia para el underground internacional. En el cambio de década ampliaron su arsenal con Karisma (1999), Satanasword (2000) y Karmagmassacre (2003), reforzando una identidad inconfundible: riffs cortantes, voces rasgadas y un ataque rítmico que huele a sótano y cerveza derramada.
Lejos de suavizarse con los años, Sabbat han persistido como institución de culto, multiplicando EPs, splits y directos —formato en el que suenan más peligrosos— y manteniendo una comunidad de seguidores que trasciende fronteras. La presencia de proyectos paralelos como Metalucifer, también capitaneado por Gezol, ayudó a consolidar el llamado “JP black/thrash sound”, una vía propia dentro del metal extremo que combina velocidad punk, malicia black y fanatismo por el heavy ochentero.
Más que una banda prolífica, Sabbat son un rito continuo. Su iconografía satánica y su manera de entender el directo —cruda, celebratoria, sin filtros— explican por qué tantos grupos posteriores del underground asiático y europeo reconocen su influencia. Desde Japón irradiaron un mensaje simple y feroz: el black/thrash no es un museo, es una llama que se alimenta de sudor, blasfemia y riffs inmortales.
Sabbat (Japón) encarnan la herejía primigenia del black/thrash: velocidad, blasfemia y culto eterno al riff. – Metal Extremo










