Biografía
Los primeros pasos: «Severed Survival»
En 1989 llegó su debut Severed Survival, un álbum que se convirtió en piedra angular del death metal. Lejos de la pulcritud técnica, el disco sonaba húmedo, sangriento, casi claustrofóbico. Riffs densos, tempos arrastrados que se mezclaban con explosiones rápidas y una atmósfera de puro horror. La portada censurada en muchos países (donde se veían cuerpos descuartizados desde la perspectiva de un cirujano) ayudó a consolidar la leyenda del disco.
«Mental Funeral»: la putrefacción hecha música
En 1991 publicaron Mental Funeral, un álbum que amplificaba todo lo que habían sembrado en su debut. El tempo lento y aplastante de muchos pasajes lo convirtió en una influencia directa para el nacimiento del death/doom. La suciedad de las guitarras, el tono cavernoso de las voces y las letras obsesionadas con la descomposición y la muerte lo hicieron un clásico incuestionable. Aquí Autopsy alcanzó su punto más creativo y macabro.
«Acts of the Unspeakable» y «Shitfun»
En 1992 llegó Acts of the Unspeakable, un álbum más experimental, caótico y aún más depravado, con portadas y letras que desataron censuras. En 1995 lanzaron Shitfun, un disco crudo, asqueroso y de producción casi punk, que en su momento fue incomprendido pero hoy se venera como un manifiesto de suciedad sonora. Poco después la banda entró en un largo hiato, mientras Reifert exploraba el blackened doom en Abscess.
El regreso y la nueva era
En 2010, Autopsy regresó con Macabre Eternal, demostrando que la putrefacción no tiene fecha de caducidad. Con discos como The Headless Ritual (2013), Tourniquets, Hacksaws and Graves (2014) y Morbidity Triumphant (2022), confirmaron que su sonido sigue siendo tan nauseabundo como en los 80. Lejos de modernizarse, se mantuvieron fieles a la esencia: guitarras corrosivas, atmósferas fúnebres y letras que parecen escritas desde la morgue.
Autopsy no buscó la perfección técnica ni la gloria comercial: su misión siempre fue sonar como el hedor de un cadáver en descomposición. Su mezcla de death metal y doom abrió caminos para bandas como Incantation, Coffins, Asphyx o Hooded Menace, y su nombre se mantiene como un estandarte de la podredumbre extrema. Con Reifert aún al frente, Autopsy sigue siendo un monumento al death metal más mórbido y auténtico.
Autopsy es la podredumbre hecha música: el eco nauseabundo de un género que nunca quiso sonar limpio.










