Puntuación
Reseña editorial
En 2014, Ghost Bath se lanzó a la escena del black metal con un debut que rechaza las convenciones del género. Funeral llega como un acto de despiadada introspección, donde los riffs helados se retuercen bajo capas de producción deliberadamente cruda y atmosférica. La propuesta mezcla la ferocidad del black metal clásico con las texturas diluidas del post-black metal, generando un contraste que desorienta pero seduce. Los elementos melódicos emergen desde la niebla sonora como espectros, mientras la batería marca tiempos que fluctúan entre lo frenético y lo hipnótico, creando momentos de genuina inquietud.
La identidad de Ghost Bath se construye sobre la tensión entre la agresión y la melancolía. A diferencia de bandas como Dark Funeral, que abrazan la oscuridad con directitud, aquí prevalece una sensación de alienación y vacío existencial. La voz es apenas un susurro desgarrado, casi perdida en la mezcla, reforzando esa atmósfera de soledad absoluta. Los solos de guitarra evita conscientementen impresionar técnicamente sino evocar desesperación pura, con notas que rasguñan la psique del oyente sin pretensiones de virtuosismo.
Funeral comparte sensibilidad con trabajos como Oblivion de Noctem, donde la crudeza productiva se convierte en un arma emocional. Sin embargo, Ghost Bath apunta hacia territorios más introspectivos, menos centrados en la brutalidad que en la inmersión nihilista. La composición evita la ostentación, prefiriendo la repetición hipnótica y la construcción lenta de tensión sobre la variación constante. Cada canción se despliega como una pesadilla inevitable, donde los momentos de claridad son más aterradores que los de caos total.
Este debut es un trabajo que exige paciencia y disposición a atravesar la neblina sonora sin garantías de catarsis. No es un álbum para quienes buscan entretenimiento fácil, pero para los hambrientos de black metal que abraza la incomodidad, Funeral ofrece una experiencia genuinamente perturbadora. Ghost Bath demuestra que en 2014 aún hay espacio para propuestas que rehúyen la complacencia, incluso en un género frecuentemente anclado en fórmulas establecidas.