Puntuación
Reseña editorial
En 2002, Annihilator lanza Waking the Fury, un álbum de thrash metal puro que recupera la agresividad característica de la banda canadiense. Desde el primer tema, "Ultra-Motion", se establece un ritmo frenético con riffs cortantes y una batería que no da tregua. Las composiciones mantienen esa estructura thrash clásico que recuerda a los ochenta, pero con la producción y precisión técnica que solo la década de 2000 podía ofrecer.
"Torn" y "Striker" son piezas donde Annihilator demuestra su capacidad para alternar entre pasajes melódicos y explosiones de caos instrumental. El riffing es directo, sin pretensiones experimentales, enfocado en la efectividad del ataque. Esto conecta directamente con trabajos como I Hear Black de Overkill, donde la potencia bruta prevalece sobre la innovación sonora.
"My Precious Lunatic Asylum" y "Prime-Time Killing" muestran una banda que no teme repetir fórmulas que funcionan: tempo rápido, solos energéticos y voces desgarradas. La ejecución es competente, aunque sin momentos que trascienda lo convencional. Si comparamos con Born to Perish de Destruction, el álbum sigue una trayectoria similar de consistencia sin sorpresas.
La inclusión de "Shallow Grave" en versión en vivo y un radio edit de "Nothing to Me" sugiere una estrategia comercial más que artística. Waking the Fury es un thrash metal competente que satisfará a seguidores leales, pero carece del impulso para dejar una marca duradera en el género. Es el tipo de disco que funciona en directo pero se disuelve en la memoria.
Tracklist
- 1Ultra-Motion
- 2Torn
- 3My Precious Lunatic Asylum
- 4Striker
- 5Ritual
- 6Prime-Time Killing
- 7The Blackest Day
- 8Nothing to Me
- 9Fire Power
- 10Cold Blooded
- 11Shallow Grave (live)
- 12Nothing to Me (radio edit)