Biografía
Sadism ha construido su nombre sobre álbumes que suenan más pulidos, pero Alliance (2015) merece rescatarse del olvido porque atrapó la banda en su punto de mayor riesgo compositivo. Mientras discos posteriores se refugiaron en la seguridad del death metal técnico depurado, Alliance permitió que la experimentación conviviera con la brutalidad sin resolver la tensión entre ambas. Las estructuras no son las más limpias, cierto, pero esa fricción es exactamente lo que Aborted nunca se atrevió a mantener: Sadism aquí eligió la incomodidad sobre la competencia de velocidad.
La mayor parte del catálogo anterior a 2014 es relleno prescindible: grabaciones que no agregaban nada nuevo, solo repetían el manual. Summon (2002) en particular es un artefacto históricamente importante pero musicalmente plano. Lo que realmente cuenta son The Ocularis Domination (2014), donde encontraron su voz definitiva, y Obscurans (2023), que probó que después de 35 años seguían teniendo algo que decir sin resignarse a la nostalgia.










