Biografía
Deicide: la blasfemia hecha Death Metal
Deicide se formaron en Tampa, Florida, en 1987, inicialmente bajo el nombre de Amon. Liderados por Glen Benton (voz y bajo) y los guitarristas Brian y Eric Hoffman, pronto se convirtieron en uno de los pilares del death metal estadounidense, tanto por su sonido brutal como por su temática blasfema y anticristiana.
Desde el inicio, Deicide se caracterizaron por riffs afilados, baterías implacables a cargo de Steve Asheim y la voz gutural inconfundible de Benton, cargada de odio religioso. Su propuesta no solo fue musical: Glen Benton se convirtió en un icono del extremismo en la escena, con declaraciones incendiarias y su célebre cruz invertida quemada en la frente.
«Deicide» (1990)
El debut homónimo marcó un antes y un después en el género. Canciones como “Sacrificial Suicide” o “Dead by Dawn” mostraban una violencia desatada y un desprecio absoluto por lo sagrado. Con este disco, Deicide entraron directamente en el panteón del death metal de Florida junto a bandas como Morbid Angel y Obituary.
«Legion» (1992)
Su segundo trabajo fue aún más técnico y extremo. Legion destacó por riffs intrincados, tempos frenéticos y una atmósfera más caótica. Es considerado por muchos como su álbum más brutal y uno de los más influyentes de toda la historia del death metal.
Evolución y conflictos
Durante los 90 y 2000, Deicide lanzaron discos como Once Upon the Cross (1995) y Serpents of the Light (1997), que reforzaron su estatus como referentes del género. Sin embargo, las tensiones internas llevaron a la salida de los hermanos Hoffman en 2004. A pesar de ello, Glen Benton y Steve Asheim mantuvieron viva la banda con nuevos integrantes.
Etapa reciente
En el siglo XXI, Deicide siguieron activos con álbumes como To Hell with God (2011) y Overtures of Blasphemy (2018), demostrando que su esencia blasfema seguía intacta. Aunque ya no son la banda más innovadora del género, su brutalidad, constancia y aura de culto los mantienen como una de las formaciones más influyentes del death metal.
Legado
Deicide no solo representan la crudeza del death metal de Florida, sino también la fusión entre música extrema y provocación ideológica. Su legado trasciende lo musical: son símbolo de irreverencia, odio religioso y fidelidad a la brutalidad. Una banda que, más de tres décadas después, sigue encarnando la blasfemia hecha música.
Deicide son la encarnación del odio religioso y la violencia extrema: death metal blasfemo elevado a culto.
— Metal Extremo












