Puntuación
Reseña editorial
Ygg lanza en 2020 un disco de black metal que rechaza toda contemplación, con títulos en cirílico y ucraniano que anticipan una propuesta territorial y áspera. Desde el primer tema, "Мёртвые топи", la banda establece un tremolo picking incisivo y una producción deliberadamente murcia, donde los tambores resuenan como golpes sobre metal oxidado. La batería no intenta limpieza sino presencia cruda, mientras las voces rasguñan el espacio sonoro con la urgencia de quien no tiene tiempo para perfecciones estériles.
"Последний cкальд" es el corazón del álbum, donde Kampfar y Denial Of God parecen haber dejado su impronta en la estructura compositiva. Las riffs se retuercen sobre sí mismas con intención melódica nórdica, evitando la linearidad pura pero rechazando también los floreos innecesarios. La canción avanza mediante acumulación de capas, cada elemento contribuyendo peso sin pretender virtuosismo. Es black metal que confía en la fricción sonora como herramienta expresiva principal, comparable en solidez cruda con We Are the Apocalypse de Dark Funeral.
Lo incómodo de The Last Scald radica en su negativa a transigir. "В надежде о вечном" distorsiona las expectativas de velocidad con pasajes lentos donde el bajo se vuelve casi visible, creando tensión sin apoyarse en atmósfera lírica. La producción favorece lo áspero sobre lo legible, decisión que algunos rechazarán como falta de refinamiento pero que realmente funciona como barrera defensiva contra la comodidad auditiva. Este disco no seduce, incomoda.
Ygg construye un bloque de cuatro temas que no desperdicia tiempo en distracciones. Sin la sofisticación de propuestas similares del período como Endlhëtonëg, el álbum gana por convicción y temperamento. Es un documento que reafirma valores fundamentales del género: hostilidad, inmediatez, rechazo de las normas de producción mainstream. Para quien busque black metal sin negociaciones es imprescindible.
Tracklist
- 1Мёртвые топи
- 2Последний cкальд
- 3В надежде о вечном
- 4Віса пробудження