Planisphærium
Wormed- Año
- 2003
- Tipo
- full-length
- País
- ES
- Sello
- Macabre Mementos Records
Puntuación
Reseña editorial
En 2003, Wormed irrumpió en la escena del death metal técnico con Planisphærium, un álbum que se niega a seguir las convenciones del género. La banda mexicana construye sus estructuras desde una obsesión por la complejidad rítmica y la distorsión asfixiante, donde cada pasaje instrumental se retuerce sobre sí mismo como una geometría imposible. Este trabajo pasa de largo ante la accesibilidad: ataca directo al oído con riffs enmarañados y cambios de tiempo que generan una sensación de ira con arquitectura, más cercano al brutal death metal que al técnico convencional.
La capacidad compositiva de Wormed reside en su rechazo a las melodías reconfortantes. Mientras bandas como Gatecreeper recurren a la grooviness, estos mexicanos profundizan en territorio inhóspito donde la atmósfera visceral domina sobre cualquier musicalidad tradicional. Los vocales gutturales se sumergen bajo capas de guitarras que parecen transmitir datos corruptos, creando una experiencia auditiva que rechaza la comodidad. La producción cruda potencia este efecto, manteniendo un equilibrio peligroso entre claridad instrumental y murciélagos sonoros perturbadores.
Planisphærium comparte espíritu combativo con trabajos como Cursed de Morgoth, aunque donde esos pioneros se movían dentro de cierto orden, Wormed disuelve las estructuras. El álbum exige atención repetida: sus complejidades no se revelan en primera audición, sino que acechan en cada rincón, esperando para revelar nuevos detalles perturbadores. Para quienes buscan metal que incomode genuinamente, este disco es imprescindible.
La propuesta de Wormed aquí anticipa la dirección que tomaría el death metal técnico extremo en los años posteriores. Su influencia silenciosa persiste en bandas contemporáneas que intentan replicar esa combinación de agresividad y abstracción rítmica. Planisphærium no es un álbum para todos, pero para quienes comprenden que el metal extremo debe desafiar antes que agradar, constituye una lectura obligatoria del género.