Puntuación
Reseña editorial
Seething Malevolence confirma que Vomit Forth no está aquí para competir en velocidad ciega ni para reproducir fórmulas gastadas. A los cuatro años de su formación, esta banda estadounidense presenta un álbum que rechaza la inercia del death metal contemporáneo con una obstinación casi incómoda. Donde otros grupos de su generación todavía buscan dirección, estos músicos construyen desde disrupciones rítmicas deliberadas, desde un timing que se tuerce sobre sí mismo como una provocación. No es un disco fácil ni convencional, pero precisamente en esa negativa reside su propósito. La malevolencia del título no es estética vacía: es método compositivo.
Lo que funciona aquí es la resistencia estructural. Las composiciones no se disuelven en caos; mantienen una lógica perversa pero reconocible, donde cada desvío rítmico tiene peso narrativo. Sin embargo, esa complejidad también es su fricción: algunos pasajes demandan múltiples escuchas antes de revelar su arquitectura, y no siempre esa paciencia se siente recompensada. Vomit Forth construye obstáculos que justifican como desafíos, pero algunos listeners percibirán solo ruido sofisticado.
Veredicto: un álbum que rechaza la comodidad y merece ser enfrentado sin defensas. Para quienes busquen death metal que piense más que golpee, esto funciona. Para el resto, la aversión es legítima.