Puntuación
Reseña editorial
En 2010, diez años después de su formación, Trimegisto lanzaba Awake from the Blood a través de Australis Records, un documento que capturaba el estado de una banda chilena que ya había navegado la primera década del nuevo milenio en los márgenes de la escena internacional. El disco llega en un momento donde el death metal extremo de Sudamérica comenzaba a ganar reconocimiento más allá de sus fronteras, sin necesidad de diluirse en fórmulas europeas o estadounidenses predeterminadas.
Awake from the Blood representa un punto de maduración en la trayectoria de la banda. Tras años de búsqueda de identidad propia dentro del metal extremo, lejos de la imitación servil que dominaba los primeros 2000, este álbum refleja cómo Trimegisto había consolidado su lenguaje sonoro. La banda mantiene sus raíces en influencias nórdicas y estadounidenses, pero con una voz cada vez más definida, menos titubeos, más convicción en las decisiones compositivas respecto a trabajos anteriores.
El sonido general del álbum oscila entre la brutalidad y una cierta precisión rítmica característica del death metal contemporáneo. La producción, aunque sin pretensiones de limpieza quirúrgica, permite que cada elemento respire dentro del ímpetu afilado que propone la banda. Bandas como Blasphemophagher transitaban territorios similares en la región, compartiendo esa inquietud de crecer sin perder los pies en tierra.
Awake from the Blood es un álbum de transición en toda regla: ni debut ferviente ni obra sedimentada. Trimegisto aquí despierta de sus propias dudas iniciales, aunque todavía no alcanza la certeza total. Un disco donde la ambición supera ocasionalmente la ejecución, pero donde el esfuerzo es genuino.