Puntuación
Reseña editorial
El año 2025 ha traído consigo "Ashen Womb", la tercera obra de estudio de la banda danesa de death metal Phrenelith. Con este álbum, el quinteto reafirma su estatus en la escena del metal extremo, mostrando una madurez impresionante y una devoción inquebrantable hacia un sonido crudo y visceral que captura la esencia del horror cósmico.
Desde el primer compás de "Noemata", se establece un tono sombrío que seduce y repta por las grietas del subconsciente. Con una duración de solo 1:57 minutos, este tema de introducción sirve como un ominoso presagio, llevando al oyente a un viaje que se sumerge en la oscuridad del alma humana. La producción, pulcra pero no excesivamente refinada, permite que los instrumentos resuenen de forma cruda, multiplicando la fuerza de la música de manera devastadora.
"Astral Larvae", el segundo corte, se expande en una estructura más elaborada, introduciendo riffs intrincados que van y vienen como olas de un océano tenebroso. Las voces guturales de Rune Madsen son un verdadero espectáculo, conjurando imágenes de criaturas abominables. La sección del solo aporta una atmósfera de caos controlado, suficiente para dejar al oyente sin aliento. El tema se siente a la vez melódico y perturbador, un balance difícil de lograr en el death metal, pero que Phrenelith ejecuta con maestría.
A medida que avanzas a "A Husk Wrung Dry", la oscuridad se engrosa, la percepción de tiempo se distorsiona y la música te envuelve en su abrazo, como un manto hecho de sombras. Este corte destaca por su uso inteligente de ritmos cambiantes y un desvelo de lírica que evoca la descomposición no solo física, sino existencial. Realmente, los daneses saben cómo trabajar las melodías para que resuenen en el fondo del ser, y en esta pista dan un paso más allá.
No se puede pasar por alto “Lithopaedion”, el cuarto track, que nos introduce a un atmósfera que parece estar rebosante de desesperación intensa. Las guitarras se entrelazan en un wailing desolador y los riffs son lo suficientemente pesados como para doblegar la voluntad del más fuerte. Esto forma parte de la magia de "Ashen Womb"; cada pista es un capítulo en un libro de oscuros saberes y horrores inefables.
“Stagnated Blood” y “Sphageion” cumplen el rol de gnósticos, llevando al oyente a un trance oscuro. La primera, impulsada por un riff aplastante, da un nuevo significado a la experiencia del sufrimiento, mientras que la segunda sirve como un interludio inquietante, con su duración mínima que parece un latido entre las sombras. Es como inhalar un veneno que es simultáneamente mortal y embriagador.
Con “Chrysopoeia”, el preámbulo al cierre del álbum se siente como una necromancia musical, canalizando antiguos recuerdos de otros grandes del género pero con un giro original y revitalizante. Esta pista finalmente culmina en “Ashen Womb”, el tema titular, donde los casi diez minutos de duración pueden ser considerados una obra maestra. Las dinámicas son magistrales, alternando entre la brutalidad y momentos de introspección, como si una batalla interna estuviera siendo librada en el corazón de esta creación. La densidad del sonido se siente tangible, como si pudieras tocar la desolación que emanan sus acordes.
"Ashen Womb" de Phrenelith es un documento sonoro que resume la evolución de una banda que ha encontrado su voz en medio del ruído y el horror. Este álbum no es solo una colección de canciones; es un viaje hacia el abismo, único y visceral. Cada riff y cada grito son un recordatorio de la fuerza que tiene el death metal —y Phrenelith lo sabe bien.
Tracklist
- 1Noemata01:57
- 2Astral Larvae03:04
- 3A Husk Wrung Dry03:51
- 4Lithopaedion03:47
- 5Nebulae06:01
- 6Stagnated Blood04:33
- 7Sphageion01:58
- 8Chrysopoeia04:09
- 9Ashen Womb09:57
Total: 39:17