Puntuación
Reseña editorial
En 2020, Lorna Shore llegaba a Century Media Records con Immortal, un disco que llegaba en un momento de inflexión para el deathcore contemporáneo. La banda neoyorquina ya había consolidado su presencia en el género desde mediados de los 2010, pero este lanzamiento representaba un salto significativo en ambición y alcance dentro de las coordenadas que el género había trazado años atrás.
Immortal marca un punto de inflexión en la trayectoria de Lorna Shore. Si comparamos este trabajo con sus anteriores entregas, aquí la banda se atreve a explorar territorios más oscuros y atmosféricos, alejándose de un enfoque puramente visceral hacia una propuesta que respira con mayor intención melódica sin renunciar a la brutalidad. El deathcore que heredó su forma de géneros como los que consolidaron Job for a Cowboy encuentra aquí nuevas capas de profundidad.
La producción del disco refleja la madurez de una banda que entiende cómo equilibrar la precisión técnica del metal extremo con la energía del hardcore. Los riffs oscilan entre lo afilado y lo envolvente, mientras que la atmósfera general del álbum se sostiene sobre una base sólida de bajos y secciones rítmicas que recuerdan el dinamismo de propuestas similares dentro del género en esa época.
Immortal es un disco de deathcore que entiende su propia fórmula sin pretender reinventarla. Un trabajo que afianza la posición de la banda como referencia generacional en un género que, lejos de agotarse, demuestra tener más profundidad de la que sugiere su volumen.