Puntuación
Reseña editorial
Warriors llega en 1992 cuando el thrash metal argentino ya respira con sus propios pulmones. Mientras en Europa y Estados Unidos el género se ramifica hacia lo técnico y lo progresivo, Lethal —formada cinco años atrás— mantiene su apuesta por la crudeza. El contexto es decisivo: bandas como ADX establecían un estándar de precisión que la crítica esperaba ver replicado. Lethal, sin embargo, se niega a perseguir esa pulcritud. A estas alturas de su carrera, ya habían consolidado una identidad basada en la energía bruta sobre la perfección técnica, una decisión que los posiciona como outsiders incluso dentro de su propia escena.
Este álbum refleja esa filosofía sin concesiones. La producción mantiene cierta aspereza característica del thrash de primera generación, rechazando la claridad cristalina que dominaba los estudios de la época. El tempo oscila entre pasajes rápidos y secciones más medidas, donde la potencia reside en la convicción más que en la velocidad pura. La atmósfera general es la de una banda que confía en su capacidad para arrastrar al oyente sin necesidad de pulir cada detalle. Lethal toca como si el desorden fuera una virtud.
Warriors permanece como testimonio de una postura estética que rechazaba las tendencias del momento. No es un disco que haya ganado batallas críticas inmediatas, pero sí uno que documenta la obstinación de una banda que eligió su camino sin mirar atrás. Para quienes buscan thrash que priorice la intensidad sobre la precisión, aquí hay material que recompensa la escucha.