Puntuación
Reseña editorial
En 2014, Electric Wizard regresa con Time to Die, un álbum que reafirma el dominio británico en el doom metal más denso y claustrofóbico. Tras años de consolidación, la banda presenta riffs de guitarra envueltos en una atmósfera de ácido pegajoso, donde cada nota parece extraída de las entrañas de la tierra. El sonido es hipnótico y tóxico, un viaje sin escapatoria hacia la oscuridad más absoluta que define la propuesta de estos magos del pesimismo sonoro.
La producción aquí es fundamental: los bajos retumban como advertencias de catástrofe inminente mientras las voces se desvanecen en la niebla psicótica del mix. Candlemass y Skepticism navegan aguas similares, pero Electric Wizard excava más profundo en la podredumbre. La construcción lenta de cada tema es deliberada, casi torturante, rechazando cualquier concesión al entretenimiento fácil. Aquí el tiempo se dilata y cada riff se convierte en una pesadilla del cual no despiertas.
Lo que diferencia a Time to Die es su refusal a modernizarse. Mientras otros bandas del género flirtean con elementos contemporáneos, Electric Wizard se mantiene fiel a su receta de destrucción analógica. La comparación con The Plague Within es inevitable, pero donde Paradise Lost busca cierta elegancia melódica, estos británicos prefieren la asfixia pura.
Este álbum no se vende fácilmente. Requiere estómago para sumergirse en sus aguas negras donde habitan riffs que parecen extraídos de rituales satánicos olvidados. Para devotos del doom más extremo y sin disimulos, Time to Die es ineludible: una declaración de intenciones que niega cualquier esperanza y abraza la decadencia como filosofía vital.