Puntuación
Reseña editorial
En 2022, Candlemass regresa con Sweet Evil Sun, un álbum que reafirma su posición como referente del doom metal sueco. Lanzado por Napalm Records, este trabajo mantiene los elementos que caracterizan a la banda: riffs lentos y envolventes, atmósferas melancólicas y esa melancolía gótica que define al género. Los suecos demuestran nuevamente por qué su legado trasciende décadas de metal extremo, ofreciendo composiciones que respiran lentitud ceremonial y peso existencial.
La propuesta de Candlemass en este larga duración guarda sintonía con trabajos contemporáneos del panorama doom internacional. Bandas como Swallow the Sun y My Dying Bride comparten esa búsqueda por construir momentos de introspección a través del doom metal. Álbumes recientes como Moonflowers de Swallow the Sun presentan similitudes en la arquitectura compositiva, aunque cada banda imprime su sello distintivo en la melancolía.
Lo que hace interesante a Sweet Evil Sun es su equilibrio entre la nostalgia de las fórmulas consagradas y ciertos atisbos de evolución. Los riffs de doom mantienen su pesadez característica, mientras que la producción permite que cada instrumento respire con claridad. No estamos ante un álbum revolucionario, pero sí ante una declaración de vigencia: Candlemass continúa siendo referencia válida en un género que ha visto emerger numerosas propuestas en la última década.
Para los devotos del género, Sweet Evil Sun representa una continuidad sólida dentro del catálogo de la banda sueca. Quienes busquen explorar el doom metal contemporáneo encontrarán en este álbum las coordenadas correctas, especialmente si han disfrutado de trabajos recientes como Halo de Amorphis. Es doom metal puro, sin concesiones innecesarias, donde el tiempo se dilata y la gravedad sonora atrapa al oyente en su inexorable descenso.