El infierno despierta con Deathhammer y su sexto álbum
DEATHHAMMER, el dúo noruego más enfermizo del Speed Black Metal actual, regresa con su sexto álbum de estudio: «Crimson Dawn», que verá la luz el próximo 29 de agosto de 2025 bajo el sello Hells Headbangers. Será editado en CD, vinilo y casete, como mandan los antiguos códigos del underground. Y si el título te suena apocalíptico, espera a oír el primer adelanto, “Legacy Of Pain”: un disparo al pecho sin advertencia.
Este nuevo ataque marca una diferencia clave respecto a sus anteriores álbumes: por primera vez, Sergeant Salsten y Sadomancer han trabajado juntos en las guitarras de todas las canciones. Atrás queda la costumbre de componer por separado y tocar solo lo propio. Esta fusión ha generado una bestia más cohesionada, más agresiva y, sí, más maldita. El resultado es un álbum que desborda energía, malicia y una dosis brutal de Metal sin etiquetas modernas ni florituras digitales. Aquí no hay lugar para lo pulido: hay sangre, mugre y fuego.
La producción, a cargo del maníaco Arild M. Torp (NEKROMANTHEON, ABHORRATION), ha elevado el sonido a nuevas cotas de hostilidad, con una batería más viva que nunca y un tratamiento sonoro que recuerda al rugido de una motosierra en plena misa negra. Además, Arild contribuye con un solo de guitarra incendiario en “Legacy Of Pain”, mientras que Bowel Ripper (IMPUGNER) destroza cuellos con su participación en “Stygian Lust”, tema que llevaba gestándose ¡más de 20 años!
El álbum abre con “Abyssic Thunder” y cierra de forma gloriosa con “Into the Blackness of Hell”, un ritual épico que escupe fuego y arrastra los últimos vestigios de esperanza. Entre medias, se suceden ocho cortes que combinan velocidad letal, riffs como cuchillas oxidadas y una actitud que no pide permiso para arrollar. Pocas bandas logran mantener la ferocidad después de dos décadas, pero DEATHHAMMER no solo la conserva: la multiplica por mil.
Desde su fundación en 2005 entre Hamar y Grimstad, este dúo maldito ha firmado joyas como “Phantom Knights” (2010), “Evil Power” (2015) o “Chained to Hell” (2018). Además, han compartido lanzamientos con nombres como SABBAT, KÖRGULL THE EXTERMINATOR o NEKROMANTHEON, convirtiéndose en referentes indiscutibles del underground global.
Pero «Crimson Dawn» no es solo otro disco en su historial: es una declaración de intenciones. Es una puñalada ritual en la carne del metal moderno, un alarido desde el infierno que recuerda al mundo que el metal extremo no necesita aprobación ni pulcritud, solo rabia, riffs asesinos y una voluntad inquebrantable de blasfemar.
“Crimson Dawn es el alarido carmesí de DEATHHAMMER. El amanecer ha llegado… y sangra.”

