Death Angel revive “Act III” en su noche más histórica
La mítica banda de thrash metal Death Angel ha anunciado una cita única y muy especial para este fin de año: el próximo 18 de diciembre, en el histórico Fillmore de San Francisco, el grupo celebrará el 35º aniversario de su álbum «Act III» interpretándolo íntegramente por primera vez en su carrera. El concierto forma parte de su ya tradicional Christmas Show, que este año llega a su décima edición. Y no habrá segunda oportunidad ni retransmisión online:
«Una sola noche y sin livestream este año — ¡compra tus entradas pronto!», avisa la banda.
Lanzado en 1990 bajo el sello Geffen Records, Act III marcó un punto de inflexión en la trayectoria de Death Angel. Más melódico, más estructurado y con un enfoque compositivo que rompía con la crudeza de sus primeros trabajos The Ultra-Violencey Frolic Through The Park, este tercer disco supuso un salto cualitativo y creativo enorme para el grupo.
Aunque hoy se considera uno de los discos más completos y maduros del thrash de los 90, Act III fue un reto desde el inicio. La presión del salto a Geffen Records supuso para Death Angel un choque directo con la maquinaria de la industria, obligándoles a pulir su composición y abandonar el enfoque más crudo y espontáneo de sus anteriores trabajos. Aquella tensión creativa dejó cicatrices, pero también marcó el inicio de una nueva etapa de excelencia.
Act III significó un viraje estilístico: introdujo estructuras más elaboradas, atmósferas más melódicas y un enfoque más técnico, sin perder la furia thrash que los caracterizaba. Temas como “Discontinued”, “A Room With A View” o “Stagnant” no solo mostraban madurez, sino una osadía poco habitual en la escena de la época. Muchos fans coinciden en que fue el álbum que consolidó su identidad definitiva.En una entrevista retrospectiva, el vocalista Mark Osegueda y el guitarrista Rob Cavestany revelaron lo que supuso trabajar bajo la presión de una gran discográfica y con un productor de renombre como Max Norman (Ozzy Osbourne). “Escribimos unas 30 canciones para ese álbum. Fue agotador, pero algunas de las mejores llegaron al final del proceso”, explicó Rob. «Aprendimos que los que nos empujaban sabían lo que hacían».El proceso incluyó, por primera vez, sesiones intensas de preproducción, algo inédito para ellos hasta entonces. “Max vino a San Francisco y empezamos a diseccionar las canciones como nunca antes. Fue una lección de profesionalidad”, confesó Mark.
Esta experiencia redefinió su forma de componer y entender el estudio.Act III no solo es un clásico del thrash metal, sino un testimonio del crecimiento artístico de Death Angel. El próximo diciembre, los fans tendrán la oportunidad de revivirlo de principio a fin, en un show irrepetible cargado de historia, emoción y riffs inmortales. Si estás cerca de San Francisco, ya sabes: este es uno de esos conciertos que se recuerdan para siempre.


