“El final de una banda que convirtió el humo en brutalidad sonora”
El death metal internacional pierde a una de sus bandas más queridas y singulares: Cannabis Corpse ha anunciado oficialmente su disolución tras casi dos décadas de actividad ininterrumpida. La noticia, publicada a través de las redes sociales del grupo, tomó por sorpresa a los fans del metal extremo, quienes durante años habían celebrado su mezcla única de riffs demoledores, letras cargadas de humor caníbal y su eterno homenaje al death metal clásico con aroma a marihuana.
Formados en Richmond, Virginia en 2006 por los hermanos Phil “LandPhil” Hall (Municipal Waste) y Josh “HallHammer” Hall, Cannabis Corpse nació como un proyecto paralelo que terminó convirtiéndose en una de las propuestas más queridas del underground estadounidense. Lo que comenzó como una parodia respetuosa de bandas como Cannibal Corpse o Death terminó transformándose en un grupo con identidad propia, capaz de girar por todo el mundo y publicar discos imprescindibles como “Tube of the Resinated”, “From Wisdom to Baked” o “Left Hand Pass”.
El final de una era entre humo y brutalidad
En su comunicado oficial, los hermanos Hall expresaron: “Después de casi veinte años de riffs, humo y sangre, sentimos que es el momento de cerrar este capítulo. Cannabis Corpse fue, por encima de todo, una celebración del death metal que amamos y de la comunidad que nos apoyó desde el primer día. Nos despedimos con gratitud, sin drama, solo con respeto y orgullo por lo que construimos”.
El mensaje se acompaña de una fotografía reciente de la banda en su local de ensayo, rodeados de vinilos, guitarras y la icónica hoja verde que los acompañó en cada portada. La publicación se ha llenado de comentarios de seguidores y músicos de todo el mundo, despidiéndose de una banda que supo llevar el stoner humor y la técnica brutal a un mismo nivel de culto.
Durante su carrera, Cannabis Corpse publicó siete álbumes de estudio, varios EPs y una larga lista de splits que los consolidaron como un grupo que jamás perdió el espíritu de la vieja escuela. Con un sonido inspirado en el death metal de Florida pero con su propio sello ácido, fueron capaces de mantener una coherencia absoluta a lo largo del tiempo. En sus letras, títulos como “Blunted at Birth”, “I Cum Bud” o “Dawn of Weed Possession” demostraron que el humor podía convivir con la brutalidad más enfermiza sin caer en la caricatura.
Además de su discografía, la banda fue una presencia constante en festivales europeos y estadounidenses, compartiendo cartel con gigantes como Exhumed, Aborted o Suffocation. Su puesta en escena —entre la ironía y el caos— se ganó el respeto de un público que entendió que detrás del humo y los guiños había auténtica devoción por el death metal más técnico y pesado.
Legado verde en la historia del metal extremo
El legado de Cannabis Corpse va mucho más allá de su nombre o su estética. En un panorama saturado de bandas serias y oscuras, supieron aportar frescura, ingenio y un sonido inconfundible. Inspiraron a innumerables músicos jóvenes y demostraron que el humor no está reñido con la excelencia musical. La disolución marca el final de una etapa, pero su influencia seguirá viva entre quienes comprendieron que el metal extremo también puede ser un acto de celebración y libertad.
Phil Hall concluyó el comunicado con una frase que resume el espíritu de la banda: “Esto no es un adiós al metal, solo al humo que lo envolvía. Gracias por mantener el fuego encendido todos estos años. Que el riff siga ardiendo”.
“Cannabis Corpse se despide del escenario, pero su huella en el death metal quedará impregnada para siempre en el aire denso y distorsionado de la historia.”

